El Ministerio de Hacienda anunció este jueves que cancela las Letras del Tesoro por un monto de US$830 millones. El resultado no estaba en línea con lo esperado, debido a las fuertes necesidades de financiamiento en diciembre (nuestro estimado US$1.883 millones), causando que el mercado estuviese previendo una renovación de las Letras. Dicha cancelación, representa un shock positivo para el mercado local y disminuye gradualmente las alertas de crisis de liquidez del Gobierno en el corto plazo.

En términos de sostenibilidad, seguimos observando retos, particularmente en la trayectoria de las tasas de interés y las necesidades de financiamiento del Gobierno. En el primer semestre del 2019, el Ministerio de Hacienda cuenta con vencimientos por US$1.795 millones, sumado a eso, un déficit fiscal presionado por el gasto en intereses y la disminución de los ingresos tributarios, producto de la desaceleración de la actividad económica.

Además, el aumento de las tasas de interés de bonos del Gobierno y las recientes captaciones (los contratos de colocación fueron emitidos con una tasa de interés de 9,32% a 3 años) restan eficiencia al ajuste fiscal, ya que los ahorros generados en reducción del gasto y nuevos impuestos son absorbidos por el mayor gasto en intereses.

Dicho lo anterior, el Gobierno necesita avanzar con las reformas estructurales (empleo público e institucional) para enviar mensajes positivos al mercado local e internacional. En ese sentido, la reforma fiscal es un primer paso en la dirección correcta, pero aún es insuficiente para asegurar la sostenibilidad en el mediano plazo.

A partir de ahora es importante esperar los siguientes puntos:

  1. Hoy jueves el Ministerio de Hacienda realizará un canje de bonos de deuda interna con vencimiento en 2019 y 2020, por títulos con vencimiento en 2023 al 2030; lo que puede aliviar parcialmente las necesidades de financiamiento en los próximos dos años.
  2. La aprobación de los eurobonos (US$6.000 millones) será clave para restar presión al mercado local y así evitar más incrementos en el costo de la deuda interna. Además, en esa línea están los financiamientos de los organismos internacionales, que no superan los US$1.000 millones.
  3. Las reformas estructurales necesarias. Primero, la reforma institucional es una de las más importantes, debido a que permite fusionar y cerrar instituciones, y con ello genera efectos inmediatos en el gasto. En segundo lugar, está la Ley de Empleo Público, que significa un impacto favorable más en confianza que en ajuste en términos del PIB en el corto plazo, ya que se aplicaría a nuevos empleados y aquellos trabajadores que deseen cambiarse del régimen de salarios actual por el dictado por la Ley.