Al parecer Santa no trajo regalos para el mercado accionario de los Estados Unidos este cierre de año, el esperado “Santa’s Rally” no se dio.

Desde marzo del 2009, cuando el mercado norteamericano inició su tendencia alcista, muchos analistas insisten en que ya está cerca la corrección, y año con año anuncian que el rally se va a acabar, sin embargo, el mercado se ha encargado de desafiar los pronósticos y consistentemente se ha movido al alza.

El índice Standard and Poor´s 500 (S&P 500) acumula desde el 6 de marzo del 2009 hasta ayer, una subida del 275% (14.13% anual) y hasta el máximo de setiembre un 341% (16.75%). Son números que desafían cualquier recuperación del mercado accionario, será por eso que cada vez más voces se unen a pronosticar una caída.

Este 2018 se ha caracterizado por tener de vuelta a un participante importante en los mercados, la volatilidad, que en los últimos años estuvo en sus bajos históricos, pero en febrero cuando la Reserva Federal (FED) anunció que podría ser más agresivo en la subida de tasas, como resultado de un incremento del mercado laboral y el impacto que eso tendría en la inflación, el mercado subió y bajó hasta alcanzar nuevos altos históricos a finales de setiembre, lo cual contribuyó a cerrar un tercer trimestre excelente para el mercado.

Durante ese periodo, las tensiones entre China y Estados Unidos surgieron y se han acrecentado, lo cual ha tenido su dosis de protagonismo en el mercado durante este año, la caída de las acciones tecnológicas liderada por Facebook y Twitter relacionadas con las cuentas falsas y robo de información, también contribuyeron a los vaivenes del mercado.

Como si lo anterior no fuera suficiente, la curva de rendimiento de los Bonos del Tesoro que había venido aplanándose y muchos analistas apostaban por que se invirtiera, es decir, que los rendimientos de corto plazo fueran mayores a los de largo plazo, finalmente se invirtió a inicios de diciembre, cuando el bono de 5 años rentaba menos que el de 2 años. Este fenómeno podría sugerir que una recesión está por venir, los estudios muestran que en los últimos 50 años cuando el rendimiento de 2 años superó al de 10, entre 18 y 24 meses los Estados Unidos entran en recesión.

Es difícil encontrar a razón de la corrección cuando hablamos de acciones, hay consideraciones técnicas y fundamentales que se pueden esgrimir, para defender por qué sí y por qué no debió darse la caída, además de que, en la nueva realidad, los robots juegan un papel cada vez más importante y podrían acelerar las caídas al defender carteras.

La realidad fundamental es que la economía de los Estados Unidos crece sanamente al 2.2%, este año es la excepción por el impulso de la rebaja de impuestos, la inflación ha tendido a estabilizarse alrededor del 2%, la economía genera en promedio 200 mil empleos mensuales durante los últimos 5 años y el FED anunció que está cerca de llegar a su tasa neutral (3%).

La economía no se ve mal, mas pareciera que lo que estamos viendo es una “venta de pánico” y a los niveles que estamos observando en muchos índices accionarios, podrían ser más bien puntos de entrada más que de venta.

Desde el alto del año el S&P 500 ha corregido casi un 17%, llevando los precios a los niveles de agosto del 2017, la corrección ha sido fuerte y desde nuestra óptica, fundamentalmente los mercados se ven baratos y consideramos que hacia el 2019, deberíamos ver un rebote en los mercados.

Douglas Montero, Director de Fondos de Inversión.