El tipo de cambio cerró la segunda semana de noviembre con un valor ¢620,90, dejando la variación acumulada en el año en 8,9%. Con esto, el tipo de cambio tuvo una disminución de ¢8,0 respecto al valor más alto que se registró el miércoles (¢628,85).

Ante dicha situación, el Banco Central de Costa Rica (BCCR) adoptó una postura más agresiva en las intervenciones por estabilización, donde los últimos 15 días ya suman US$132 millones. Además, las operaciones del Central para el sector público no financiero (RECOPE, Gobierno Central, ICE, etc.) siguen presionando la demanda, al registrarse en los últimos 30 días un total de US$408 millones de ventas del Central. Lo anterior genera una disminución neta en las reservas internacionales y, al cierre del 9 de noviembre, se ubican en US$6.740 millones, frente a los US$7.800 del cierre de agosto.

La última semana las negociaciones en el Mercado de Monedas Extranjeras (MONEX) aumentaron en US$41 millones, producto de la participación del BCCR. De esta manera, entre enero y julio de 2018, el promedio de negociación semanal era de US$53 millones, mientras que desde agosto a noviembre ese bajó a US$27 millones.

Desde nuestra perspectiva, la disminución es producto de la menor colocación de bonos del Gobierno en dólares, debido a la incertidumbre de los inversionistas ante la situación fiscal. Además, el exceso de demanda por moneda extranjera de los agentes económicos, sumado a factores internacionales (aumento de tasas de interés en Estados Unidos y aumento en el precio del petróleo) desencadenó una depreciación del colón.

Nuestra conclusión

Al cierre de la semana anterior el tipo de cambio tuvo una disminución gradual de ¢8,0 frente al valor más alto alcanzado, producto de las intervenciones del Banco Central. En ese sentido, es importante entender que la mayor flexibilidad cambiaria que busca el nuevo presidente del Emisor está condicionada a las vulnerabilidades del sistema financiero (alto endeudamiento en dólares por parte del sector privado y público).

También prevemos que esas intervenciones tienen un cierto limite debido a que, en un escenario sin reforma fiscal (nuestro escenario base sigue siendo que la reforma se aprobará), las reservas internacionales serán un instrumento clave para el BCCR.