La tensión comercial entre E.E.U.U.y China parece no tener fin, ante cada ataque de uno hay una respuesta del otro y lo único cierto es que quien se va a ver más afectado será el consumidor.

Esta semana entraron a regir nuevos impuestos arancelarios entre ambos países. Por un lado, E.E.U.U. cobrará a las importaciones chinas un arancel por $200 mil millones de dólares y por su parte, China impuso aranceles por $60 mil millones.

Si se analiza la evolución del déficit comercial de E.E.U.U. con China, estas medidas no han sido eficientes, por el contrario, el déficit ha aumentado tomando en cuenta los datos de julio. El aumento interanual ha sido del 15,31%, y en lo que llevamos del año, el incremento ha sido del 19%. Estos aranceles lo que van a generar es que los productos chinos en E.E.U.U. se encarezcan y al final este aumento en precios lo van a tener que pagar los consumidores.

China anunció que no se reunirá con funcionarios norteamericanos hasta que no cesen las amenazas de nuevos aranceles, ya que el presidente de E.E.U.U., Donald Trump, indicó que de no disminuir las tensiones comerciales y no llegar a un acuerdo, los aranceles del 10% que entraron hoy en vigencia podrían aumentar al 25%.

Actualmente, no vemos que esta tensión disminuya, a pesar de que a China se le están terminando las medidas para contrarrestar las tarifas que le impone E.E.U.U.