El IMAE tendencia ciclo registró una variación interanual de 4,23% para junio. En la nueva actualización se evidenció un fuerte cambio en distintos meses, por ejemplo, en abril se reportó una variación interanual de 3,75%, mientras que en la actualización de abril ese dato era de 2,84%. El Banco Central de Costa Rica (BCCR) en su informe explica que el mayor dinamismo de la actividad económica es producto de la recuperación del sector construcción. Además, para que toda la serie del IMAE muestre ese cambio, también se tuvo que incorporar nueva información en los meses pasados, así como también la reestimación de la tendencia ciclo.

Sin embargo, nos planteamos la siguiente pregunta: ¿Qué dicen los fundamentales de la actividad económica? Se utilizó una lista de indicadores adelantados que no fueran subconjuntos del IMAE para evitar ruido en los datos producto de las nuevas actualizaciones. Por ejemplo, no se utiliza el IMAE de ventas de automóviles o del sector construcción, en su lugar se utilizan los siguientes indicadores:

  • Las importaciones de vehículos y bienes duraderos con el fin de analizar el comportamiento del consumo y el sector comercial.
  • La importación de materiales de construcción que funge como indicador adelantado del sector construcción.
  • El crédito al sector privado tanto en dólares como en colones.
  • El precio del petróleo. Costa Rica es un importador de derivados de esa materia prima, por lo que si suben los precios afecta los términos de intercambio y en consecuencia el ingreso nacional disponible.
  • Las exportaciones tanto de regímenes especiales y como definitivo, con el objetivo de estudiar la demanda externa.

Asimismo, todas las series se desestacionalizaron y se ajustaron por inflación con el fin de poder analizarlas en términos reales. Una vez realizado, se tomó la variación interanual y la variación promedio de los últimos 12 meses, que ahora en adelante se llamará variación media.

¿Qué dicen los indicadores seleccionados sobre la actividad económica?

Para el mes de junio las importaciones de bienes duraderos y vehículos registraron una caída interanual de 14,7% y 17,1%, respectivamente. Como resultado, la variación media se ubicó en -5,3% y -11,2%, en el mismo orden. Ese comportamiento es compatible con la desaceleración que se observa en el consumo de los hogares y en la industria comercial en general en los últimos meses.

Por su parte, las importaciones de materiales de construcción mantienen un ritmo de crecimiento medio superior al 20% desde el inicio del segundo trimestre del año 2018. Esa situación muestra la recuperación que se viene materializando en el sector construcción, principalmente con destino privado.

El crédito al sector privado arrastra desde junio del 2017 una desaceleración. En ese entonces el shock del tipo de cambio en mayo y el proceso de subida de las tasas de interés en colones, provocó que el crédito en dólares y colones se volviera menos dinámico. También, la incertidumbre fiscal y la tensión electoral generó un deterioro en la confianza de los consumidores y empresarios. Dicho esto, en junio el crédito en dólares se contrajo interanualmente en 1,6% en términos reales, mientras que en colones pasó de crecer 5,7% en mayo a 3,6% en junio.

Sobre el frente externo, en junio las exportaciones mantuvieron un crecimiento medio de 5,6%.  En gran parte, el dinamismo del sector externo responde a las exportaciones de zonas francas del sector manufacturero. En ese sentido, el comportamiento es compatible con los resultados del PIB, donde se concluye que la demanda externa compensa la debilidad de la interna. Por otra parte, la recuperación del precio del petróleo se evidencia al mantener un crecimiento medio de 44,6% en junio. De esta manera, afecta los términos de intercambio que produce un impacto negativo sobre el ingreso nacional disponible.

En general, los indicadores sugieren que existen fuerzas que apuntan en direcciones opuestas para la actividad económica. Primero, se destaca que la demanda interna se encuentra debilitada al haber una desaceleración del consumo de bienes duraderos, una baja colocación del crédito y una desaceleración en los términos de intercambio. No obstante, se observa un mayor dinamismo en la construcción que favorece la recuperación de la inversión. Además, la sólida demanda externa se transmite a través de una mayor venta del sector manufacturero ubicado en zonas francas.

¿Qué habrían proyectado los indicadores adelantados sobre el IMAE en mayo y junio?

A partir del modelo construido, utilizando como determinante los indicadores adelantados, se desprende que la variación interanual del IMAE en mayo y junio se ubicaría en 2,83% y 2,75%, respectivamente. Esa situación dejaría el crecimiento del IMAE para el segundo trimestre del año en 2,80%, mostrando que la desaceleración aún se mantendría producto de la menor colocación de crédito, la disminución en los términos de intercambio (ingreso disponible) y menor consumo de bienes duraderos.