Un factor decisivo en la demanda interna durante el periodo 2012-2016 fue el crédito al sector privado. En ese periodo el crecimiento promedio por año fue 10,6%, destacándose el crédito en moneda extranjera como impulso para el dinamismo del consumo de los hogares. Sin embargo, a partir del 2017 las condiciones favorables disminuyeron, afectando el desempeño del crédito como determinante del crecimiento económico.

Primero, a nivel de expectativa la incertidumbre fiscal ha generado un mayor pesimismo en la confianza del consumidor y el empresario. Reflejo de eso, es el comportamiento del Índice de Confianza del Consumidor y el Índice de Expectativas de Empresariales calculados por la UCR. Si bien el primero mostró una ligera mejora, la preocupación de los consumidores está en el futuro desempeño de las tasas de interés producto de la situación fiscal. Mientras que las expectativas de los empresarios continúan deteriorándose. Segundo, la subida de las tasas de interés y el shock en el tipo de cambio en mayo 2017, ha causado un mayor temor en la demanda interna, por lo que ha postergado gradualmente los planes de consumo de bienes duraderos (vehículos, casas, etc.) y las decisiones de inversión de las empresas. Ante eso, el crédito total ha mostrado una desaceleración, donde incluso en moneda extranjera para mayo 2018 ya se registra una caída interanual de 2,8% en términos reales.

Con el fin de evaluar el papel del crédito dentro de la actividad económica, construimos un modelo básico de consumo de los hogares, explicado por el crédito total entre otras variables. Bajo un escenario donde el crédito crece a una tasa de 3,7% y 9,5% en 2018 y 2019, respectivamente, el consumo mostraría una recuperación gradual de 2,7% y 3,2% para esos años. No obstante, de mantenerse la tendencia decreciente en el crédito (0,2% en 2018 y -3,5% en 2019) el consumo pasaría a crecer a una tasa de 2,5% en 2018 y 1,7% en 2019. Dicho esto, el papel que juega el crédito es vital dentro del dinamismo de la producción nacional, incluso, estimamos que bajo el escenario de la caída gradual en el crédito el crecimiento del PIB perdería 1,1 puntos en 2019 frente a nuestro escenario base.