El pasado 1ero de agosto, Rodrigo Cubero fue presentado como el nuevo presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR).  Su papel dentro de la Autoridad Monetaria es clave, debido al manejo de la política monetaria.

¿De dónde viene y hacia dónde podría ir?

Es doctor en Economía de la Universidad de Oxford, y desde que finalizó sus estudios se ha desempeñado dentro del Fondo Monetario Internacional (FMI). En esa institución, en su último puesto se encargó en la capacitación de cursos de política monetaria y financiera a bancos centrales y Ministerios de Hacienda de la región latinoamericana, por lo que su conocimiento en el área es amplio. Además, cuenta con el apoyo del mercado debido a su alto capital humano y visión pro-mercado.

En el día de su juramentación, dio señales de cómo puede ser su gestión durante los próximos cuatro años. Primero, insistió que entre sus prioridades están mantener la inflación estable y consolidar el esquema de metas de inflación. Segundo, espera reforzar la estabilidad del sistema financiero, que forma parte de las recomendaciones que dio recientemente el FMI.

Finalmente, la expectativa del mercado financiero está en cómo manejará el tipo de cambio, esto es, si le dará mayor flexibilidad. Desde nuestra perspectiva no habrán cambios significativos, debido a que grandes fluctuaciones en el tipo de cambio pueden poner en riesgo la sostenibilidad de la deuda del gobierno, ya que el 40% está en moneda extranjera. Incluso, con relación a este punto, el presidente Cubero sostuvo que apoyarán el proceso de ajuste fiscal, dentro de las competencias del BCCR.

¿Bajo qué contexto macroeconómico toma la presidencia del BCCR?

Si bien la estabilidad macroeconómica está condicionada al ajuste fiscal, el manejo de la política monetaria del BCCR ha sido acorde con su objetivo: mantener una inflación baja y estable. Además, en informes anteriores (ver: CR: ¿Habrán nuevas subidas de la Política Monetaria en 2018?) argumentamos que la política monetaria la vemos en pausa, por las bajas presiones inflacionarias y al proceso de desaceleración del crecimiento económico.

En ese sentido, el contexto actual deja a Cubero con los ojos puestos en cómo se puede ir dando el proceso de ajuste de las finanzas públicas.

Fotografía tomada de: www.nacion.com