En el 2017 el déficit fiscal alcanzó el 6,2% del PIB, con un nivel de deuda que supera ligeramente el 49% de la producción nacional. Bajo ese contexto, el deterioro de las cifras fiscales pone en riesgo la sostenibilidad de las finanzas del gobierno. Es por ese motivo que se habla de la necesidad de realizar un ajuste fiscal con el fin de estabilizar la deuda del gobierno.

Según nuestras estimaciones, el ajuste necesario debe ser al menos de 3,8% del PIB, esto quiere decir que entre la reforma fiscal y las medidas por decreto que presente el Ministerio de Hacienda (MH), debe representar ese porcentaje. En la práctica, los países no realizan ajustes fiscales (aumento de impuestos y/o disminución del gasto) en un solo año, usualmente, esos procesos duran cerca de 4 a 5 años.

En la última presentación de la Ministra de Hacienda, Rocío Aguilar, frente al congreso, expuso un conjunto de medidas que iban desde la reforma fiscal hasta ahorros por recortes en los presupuestos de los próximos 3 años (ver tabla 1). La suma de todas esas medidas están en línea con nuestra estimación de ajuste fiscal, por lo que retornaría las finanzas públicas sobre una senda sostenible.

Además, en Aldesa estimamos lo que pasaría con el déficit fiscal y la deuda del gobierno si a partir del 2018 se empiezan implementar las medidas de consolidación fiscal: i) reforma fiscal del congreso, ii) medidas relativas a remuneraciones y iii) ahorros en presupuesto y en necesidades de financiamiento.

Nuestra estimación indica que la deuda del gobierno se estabiliza en el 2023 y a partir del 2024, la deuda del gobierno comienza a disminuir, lo que estaría mostrando la mayor sostenibilidad de las finanzas públicas. Por su parte, el déficit fiscal en el 2024 representaría un 3,0% del PIB, dato significativamente menor al 6,2% registrado en 2017 (ver figura 1 y 2).

Si bien nuestro análisis estima una estabilización de las finanzas públicas a partir del 2023, el proceso de ajuste fiscal se puede acelerar si se dan los siguientes hechos:

  • Un mayor crecimiento económico producto de una mejora en la confianza en el consumo de los hogares y el ambiente de negocios. Eso como resultado generaría un aumento de la inversión privada y aceleraría la recaudación de impuestos.
  • El Ministerio de Hacienda logra colocar deuda en el exterior a través de bonos internacionales y/o créditos de organismos internacionales (Banco Interamericano de Desarrollo, Banco Mundial, entre otros). La ventaja de esto es que permitiría restar presión a las tasas de interés domésticas, por lo que le daría un incentivo al sector financiero para colocar crédito al sector privado. De esta manera, aumentaría el crecimiento económico por lo que beneficia la recaudación de impuestos del gobierno.
  • Se presenten medidas adicionales que aumenten los ingresos y reduzcan el gasto del gobierno.

En conclusión, las finanzas públicas están en riesgo, pero las medidas que están aplicando el Ministerio de Hacienda van en la dirección correcta. Por un lado, se presentó una reforma fiscal frente al congreso, y al mismo tiempo se han tomado medidas por decreto que permiten disminuir el gasto del gobierno