El Ministerio de Hacienda presentó su plan de endeudamiento para el primer semestre del 2018. Para Aldesa la presentación no tuvo grandes sorpresas y generó una continuidad sobre la incertidumbre del contrato de emisión. En ese sentido, la emisión de los US$1.500 condiciona nuestras proyecciones en los macro-precios, y en consecuencia afecta la estrategia de inversión que se pueda seguir.

Primero, en materia de estrategia de colocación no hubo grandes novedades. En total, Hacienda espera asignar ¢1.250 millones durante el primer semestre, de los cuales ya ha colocado el 63,7% del total. Al igual que el semestre pasado su estrategia está definida en asignar entre un 35% y 45% en títulos TP; no obstante, como se ha visto en el mercado, los colones han perdido apetito, por lo que se espera un mayor ajuste en el precio de los bonos, debido a la coyuntura fiscal. En ese sentido, estimamos que el flujo de colocación se dará principalmente en los TP dólares, donde Hacienda apunta captar entre 15%-25% del total.

Segundo, Hacienda colocará a través de ventanilla abierta los títulos cero cupón con fecha de vencimiento los 15 de cada mes durante el 2018, permitiendo obtener un flujo para sus obligaciones de más corto plazo. Además, se proyecta realizar al menos tres canjes y subastas inversas en el semestre.

En relación con el contrato de emisión, la incertidumbre continúa. El foco del mercado estaba en la colocación de los US$1.500 millones debido a sus implicaciones en los macro-precios. Sin embargo, por normativa la SUGEVAL no permite dar más información hasta que la emisión no esté lista para colocar. Además, Hacienda insistió sobre la figura de Contrato de Colocación, sosteniendo que esta se seguirá utilizando a partir del 2018. Más aún, la meta de colocación del año es de US$2.000 millones.

El paso lento del contrato de emisión genera implicaciones en el resto de la economía

La única información adicional que se conoce es que durante la semana Hacienda publicará un hecho relevante sobre el contrato de emisión. Bajo un escenario de paso lento, se podrían dar implicaciones en política monetaria.

Prevemos que en el corto plazo el BCCR suba la Tasa de Política Monetaria por dos razones: i) los atrasos de la emisión podrían afectar la devaluación del tipo de cambio, lo que a su vez se traspasa sobre la inflación por los bienes transables; ii) un aumento mayor al esperado en la tasa de interés por parte de la FED podría incentivar el ahorro en dólares.

En ese sentido, bajo ese escenario de paso lento, los aumentos sobre las tasas de interés se podrían dar a un ritmo más fuerte que bajo un escenario con emisión, pero menor si la emisión no se da del todo. Una vez conociendo la información del hecho relevante, se realizará un análisis más detallado sobre los posibles escenarios.