En línea con las expectativas, Costa Rica se irá a una segunda ronda el próximo 1 de abril. En ese sentido, el proceso electoral continua incierto bajo un contexto fiscal que mantiene su tono negativo. Reflejo de eso, son las proyecciones déficit fiscal que realizó el Banco Central, al suponer que no existiría ni la aprobación de la reforma fiscal ni el contrato de colocación por los US$1.500 millones en los próximos dos años.

En esa situación, Fabricio Alvarado y Carlos Alvarado se estarán preparando para una segunda ronda electoral al obtener el 24,9% y 21,7% de los votos para la presidencia de Costa Rica, respectivamente.

El tono negativo de las finanzas públicas se refleja en la reacción del precio de los eurobonos de Costa Rica, al registrar hoy una caída de al menos tres puntos en su precio del bono de más largo plazo (también explicado por el aumento en el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos).

La reacción de los mercados internacionales proviene de la incertidumbre sobre quienes manejarían la agenda macro-fiscal del candidato Fabricio Alvarado. Además, la composición de la Asamblea Legislativa deja a los candidatos de segunda ronda sin la bancada más grande del Congreso. En ese sentido, como lo apuntamos en informes anteriores (ver: Costa Rica: Desafíos económicos para el próximo gobierno) la capacidad del nuevo gobierno para hacer acuerdos políticos y aprobar una reforma fiscal será clave.

Dicho eso, en Aldesa vemos los siguientes puntos:

  1. La incertidumbre fiscal se mantiene, reflejo de ello son las proyecciones de déficit fiscal (Aldesa: 6,7% del PIB /BCCR: 7,1% del PIB).
  2. La capacidad para generar acuerdos políticos en el Congreso será fundamental para sacar una nueva reforma fiscal. De acuerdo con la composición actual, la reforma fiscal podría tener un equilibrio entre propuestas de contención del gasto y modificación de impuestos.
  3. Los mercados internacionales y las agencias calificadoras de riesgo se mantendrán atentos a la segunda ronda y al accionar del nuevo gobierno en materia fiscal.