El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero 2018 registró una variación mensual de 0,41%, dato levemente menor al registrado en enero de 2017. El resultado estuvo explicado por el aumento en el grupo de alimentos y bebidas (contribución de 0,16 puntos) y de educación (0,08 puntos). Como resultado, la variación interanual se ubica en 2,4% y dentro del rango meta del BCCR (2%-4%). Además, la inflación inicia el año de acuerdo con nuestro sendero de proyección de 2018 (3,2% al cierre del año), donde inicialmente no vemos fuertes presiones inflacionarias.

Por su parte, las medidas subyacentes de inflación (es utilizada como una medida más de mediano plazo de la inflación) reportaron una variación interanual de 1,6% para el caso del IEV (Inflación subyacente, exclusión fija por volatilidad) y 2,4% en la medida del IEF (Inflación subyacente, exclusión fija de productos agrícolas y combustibles). En ese sentido, ha existido un aumento gradual en esos indicadores producto del aumento de ciertos alimentos (pan y cereales) que no son excluidos de esos dos indicadores; no obstante, se siguen manteniendo alineados al rango meta y por debajo de las expectativas de inflación.

En Aldesa esperamos que los alimentos continúen contribuyendo sobre la variación de los precios. Sumado a eso, durante los últimos dos meses el incremento interanual promedio del precio del petróleo ha sido de 19,8%, explicado por el fuerte invierno en los Estados Unidos. En ese sentido, estimamos que durante los próximos meses el componente de transporte del IPC tendrá una incidencia sobre la inflación, vía precios de combustibles y sus efectos de segunda ronda.