El Índice de Precios al Consumidor de diciembre 2017 registró una variación mensual de 0,47%. El resultado estuvo explicado por el aumento en el grupo de alimentos y bebidas (contribución de 0,26 puntos) y del grupo de transporte (0,11 puntos). De esta manera, la tasa interanual de la inflación se ubicó en 2,6%, en línea con nuestra proyección (2,3%) y dentro del rango meta del BCCR (3%, ±1 p.p.).

El 2017 se caracterizó por mostrar un proceso de recuperación más acelerado de la inflación, al pasar de 0,8% en 2016 al 2,6% del 2017. Esa recuperación estuvo conducida por el aumento en el precio de petróleo, que se transmitió a nivel local por medio de los precios del combustible y sus efectos de segunda ronda (esto significa los impactos que puede tener en los precios de las tarifas del transporte público, servicios básicos, entre otros.) Además, el exceso de lluvias y la tormenta Nate aumentaron significativamente los precios de los alimentos durante el último trimestre del 2017.

Recientemente, se realizó un análisis especial de la inflación para el 2018 (BCCR sube la Tasa de Política Monetaria: ¿Confusión o realidad?) donde sostuvimos que la presiones sobre los precios en el 2018 serán moderadas y dependerán en gran medida del comportamiento del tipo de cambio. El rumbo de este está condicionado a que la emisión de US$1.500 por parte del Ministerio de Hacienda se realice. En ese sentido, en nuestro escenario base proyectamos la inflación en 3,2% en 2018 y 3,7% en 2019.