En Aldesa damos seguimiento al tema electoral desde el punto de vista de las implicaciones económicas. En ese sentido, observamos que el nuevo gobierno enfrentará un conjunto de retos entorno al nivel de crecimiento económico y situación fiscal (ver también nuestro informe de perspectivas: Costa Rica: Perspectivas económicas 2018), que se resumen en tres puntos claves:

1. Si bien existe bastante incertidumbre sobre la composición del gobierno, politólogos sostienen que puede existir un congreso fragmentado. En ese escenario, los acuerdos políticos para aprobar una reforma fiscal serán difíciles, por lo que la capacidad de negociación del nuevo gobierno durante el proceso de consolidación fiscal será clave.

2. La velocidad con la que atienda el nuevo gobierno el tema fiscal es fundamental. En este momento, el nivel de deuda está en su umbral de sostenibilidad (umbral de sostenibilidad: 50,0%, nivel de deuda actual: 49,2% del PIB), causando un constante aumento en el gasto de intereses. Incluso, 30% del aumento del déficit fiscal en 2017 provino del incremento de ese rubro. Con ello, el mercado empieza a reaccionar en dos vías: i) A nivel local ya se observa una mayor presión sobre las tasas de interés de los títulos del gobierno y ii) a nivel de expectativas, los mercados internacionales han comenzado anticipar una nueva rebaja en la calificación de riesgo soberano de Costa Rica.

3. Se enfrentará a una desaceleración en la actividad económica. De acuerdo con nuestras estimaciones, en 2018 el crecimiento económico será de 3,0%, dato significativamente menor al promedio de los últimos 6 años (4,0%). En gran medida, la desaceleración se explica por un menor crecimiento en el consumo de los hogares y en la caída en la inversión total. Dicho esto, la confianza que genere el nuevo gobierno durante los primeros meses puede desencadenar mejores expectativas para acelerar los niveles de inversión. Además, dado el menor crecimiento económico, el espacio del gobierno para lograr una mayor recaudación tributaria se reducirá.

El sector financiero está atento a los resultados del próximo domingo. Según sea el escenario del candidato ganador o los candidatos que irán a segunda ronda, podría existir un shock sobre los precios de los eurobonos. En ese sentido, la estrategia del nuevo gobierno para lograr negociaciones y sacar adelante la reforma fiscal en el corto plazo será clave. Además, el equipo económico que lidere ese proceso también dará confianza a los mercados internacionales.