El Índice de Precios al Consumidor (IPC) para octubre alcanzó una variación interanual de 2,3%, dejando a la inflación dentro del rango meta del Banco Central (2%-4%). En nuestros últimos informes de inflación, argumentamos que los resultados entre junio y agosto eran un fenómeno transitorio, causado por el crecimiento nulo del precio de los combustibles y la caída en el precio de los bienes agrícolas. De esta manera, esperábamos que la inflación recuperase su ritmo ascendente y se ubicara en el rango meta.

¿Qué causó ese incremento tan significativo?

Al analizar la variación mensual de la inflación y sus componentes, los que más contribuyeron fueron alquilar y servicios de la vivienda y alimentos, ambos con una contribución total de 0,43 puntos porcentuales (p.p.) sobre la inflación mensual (reportada en 0,56%). Seguido de estos, la incidencia mensual de transportes se ubicó en 0,13 p.p., explicado por la subida de precio en el diésel.

Recientemente, sostuvimos que los efectos de la tormenta Nate sobre el componente de alimentos serían significativos (Inflación: Nate materializaría efectos en precios de alimentos), particularmente en las frutas y verduras (incidencia mensual Aldesa: 0,20 p.p., incidencia oficial: 0,14p.p.), por lo que estimábamos la inflación interanual en 1,9%. Sin embargo, nuestra discrepancia con el dato oficial se dio al incremento elevado que se presentó en alquiler y servicios de la vivienda, específicamente en el precio del servicio de agua y electricidad.

¿Qué vemos hacia adelante?

En Aldesa estimamos que la inflación se mantendrá en el rango meta en lo queda del 2017 y todo el 2018. Particularmente en el corto plazo, proyectamos que los efectos de la tormenta Nate se van mantener en los precios de las frutas y verduras, pero también en el caso de las carnes y los granos básicos.

Asimismo, los movimientos en el precio crudo, que a noviembre se acercan a los US$60 el barril, se espera que impacten al componente de transporte vía precio de combustibles. Dicho esto, prevemos que los canales que puedan explicar la inflación son los precios de los alimentos y el transporte.

En cuanto al mediano plazo, no se observan presiones de demanda agregada, más aun con una economía que crece ligeramente debajo de su nivel potencial (4,0%). En esa misma línea, se encuentran las expectativas de inflación y el ligero efecto traspaso del tipo de cambio sobre los precios. En ese sentido, no deben de existir desviaciones abruptas de la inflación sobre su rango meta en el mediano plazo.