El Bureau of Economic Analysis reportó el PIB de Estados Unidos al tercer trimestre. En términos de variación anualizada, la economía norteamericana se incrementó en 3,0%, manteniendo un paso sólido y explicado principalmente por el consumo de los hogares. Este resultado estuvo por encima de las expectativas del mercado (consenso en Bloomberg: 2,6%) y deja el crecimiento promedio del año en 2,4%.

Si bien se esperaba que los efectos de los huracanes podrían moderar la actividad, los hogares mantuvieron su gasto a un ritmo dinámico. El reflejo de ello es el crecimiento del gasto en bienes duraderos, reportado en 8,3%, dato por encima en 0,7 puntos al registrado en el trimestre anterior. En ese sentido, el buen desempeño de los hogares responde al paso fuerte de la creación de empleos y al bajo nivel de desempleo de la economía norteamericana.

Congruente con lo anterior, el crecimiento de 6,0% de la inversión total estuvo determinada por la inversión empresarial, principalmente de la actividad relacionada con el sector industrial.