El Índice de Precios al Consumidor (IPC) para agosto cerró con una caída de 0,22%, dato significativamente menor a nuestra expectativa (0,01%), y que toma a muchos por sorpresa. Como resultado, la inflación interanual se ubica en 0,9% (nuestra proyección 1,2%) frente al 1,2% en julio y 1,8% en junio, por lo que sería el segundo mes consecutivo que se presenta una desaceleración. En Aldesa, estimamos que la inflación no está revirtiendo su tendencia hacia al alza, sino que por factores transitorios el proceso de recuperación será más lento de lo esperado.

¿Por qué estimamos que la inflación no está revirtiendo su tendencia hacia al alza?

Si bien durante los últimos dos meses hemos visto que la inflación ha frenado su recuperación, las presiones inflacionarias parecen mantenerse. En línea con lo anterior, la difusión inflacionaria, que mide el porcentaje de artículos que aumentaron de precio en el mes no ha detenido su tendencia al alza. Durante julio y agosto la difusión alcanzó el 47,3% y 54,3%, respectivamente, e incluso para agosto estuvo por encima del promedio de los últimos 7 años.

Por otra parte, el precio del crudo durante julio y agosto ha vuelto a recuperarse para fluctuar entre los US$50-US$54, después de varios meses anclado alrededor de los US$45 el barril. Dicho esto, los efectos sobre el combustible y el componente de transporte estarán ejerciendo presión sobre la inflación en el último trimestre del año.

¿Por qué cayó la inflación en agosto?

En informes anteriores hemos argumentado que los dos componentes que más pesan en la inflación son el grupo de alimentos y transporte. El resultado de agosto obedeció a la fuerte caída mensual en los precios de los alimentos (-1,1%), particularmente de las hortalizas que se han visto beneficiadas por el tema climatológico. Asimismo, los impactos del petróleo se transmiten en el componente de transporte con un rezago cercano a los 3 meses, de modo que en este momento dicho grupo (0,0%) ha dejado de crecer por el estancamiento del precio del crudo en abril y mayo.

En resumen, la tendencia de la inflación hacia el alza no debe revertirse, debido a que existen aún presiones inflacionarias (como lo observamos con la difusión inflacionaria) y el precio del crudo ha vuelto recuperarse en el rango de US$50-US$54 el barril. No obstante, en agosto factores transitorios produjeron que el componente de alimentos se trajera abajo el crecimiento de los precios del IPC.