Recientemente el Gobierno de la República envió al Congreso de Costa Rica una nueva reforma fiscal, que contiene medidas en el control del gasto y nuevos ingresos. Estas se resumen en cuatro leyes: La Ley del Impuesto sobre la Renta, La Ley del Impuesto al Valor Agregado, La Ley de Salarios Públicos y Responsabilidad Fiscal.

Desde la perspectiva de los ingresos, las medidas pretenden realizar modificaciones en el impuesto de la renta a través de mayores tasas y una mayor base impositiva. Uno de los puntos más relevantes es la introducción de la renta global, pero solo para empresas, no para personas. Por ende, son deducibles todos los gastos asociados a la empresa y acreditando las retenciones que haya realizado.

En cuanto a la Ley del Impuesto al Valor Agregado (IVA), se caracteriza por sustituir al impuesto sobre la venta y subir la tasa impositiva de 13% a 15%. A través del IVA, se podrá gravar todo el proceso productivo y a la vez sectores que hoy no lo están, como los servicios.

En materia de gasto, el proyecto de Responsabilidad Fiscal establece una regla de límite de control del gasto corriente y en algunos casos del total. Básicamente las condiciones de la regla son las siguientes:

  • Si la deuda del Gobierno central es inferior al 30% del PIB, el crecimiento del gasto corriente equivale al crecimiento promedio del PIB nominal.
  • Si la deuda del Gobierno central está entre 30% y 45% del PIB, el crecimiento del gasto corriente equivale al 85% del crecimiento promedio del PIB nominal.
  • Si la deuda del Gobierno central está entre 45% y 60% del PIB, el crecimiento del gasto corriente equivale al 75% del crecimiento promedio del PIB nominal.
  • Si la deuda del Gobierno central es superior al 60% del PIB, el crecimiento del gasto total equivale al 65% del crecimiento promedio del PIB nominal.

En ese sentido, el establecimiento de la Ley de Salarios Públicos parece necesaria para una mayor facilidad del uso de la regla fiscal.

En Aldesa sostenemos que una reforma fiscal integral es la mejor solución para el gobierno, ya que únicamente medidas de control de gasto no estabilizan la deuda, por lo que acciones que busquen generar nuevos ingresos para el gobierno también son necesarias.