La Junta Directa del Banco Central de Costa Rica (BCCR) acordó, de manera sorpresiva, iniciar este jueves con su tasa de política en 2,50%, después del aumento fijado en 2,25% el pasado 04 de abril. Con esto, el banco realiza dos aumentos en el mismo mes, reaccionado de manera agresiva frente a su objetivo de estabilidad de precios.

El Central sostiene su postura bajo dos principales criterios: i) un mayor nivel de presiones por parte de la demanda agregada, que generaría un impulso inflacionario, y ii) un nivel de inflación en Costa Rica acelerándose, el cual se espera que para el 2017 vaya convergiendo en su rango meta (3,0% ±1punto porcentual), aspecto que está acorde con nuestras expectativas.

Comprendiendo lo anterior, en Aldesa no descartamos la posibilidad de mayores aumentos en los próximos meses. Asimismo, si bien la decisión de un segundo aumento en abril no estaba dentro de nuestras expectativas, consideramos que la estrategia del BCCR en cuanto a su política monetaria ha sido adecuada, debido a las presiones inflacionarias que se pueden presentar en los próximos meses. Dentro de estas presiones destacamos: i) una depreciación del tipo de cambio, que se ha mantenido desde el último trimestre del 2016, ii) la recuperación del precio del petróleo, y iii) mayores presiones de demanda agregada.

Dicha situación muestra que el BCCR inició una nueva etapa en su política monetaria, ya que mantuvo las tasas por debajo del 2,00% desde finales del 2015. La recuperación de los precios y la producción llegando a su nivel potencial, explican este cambio en la política monetaria del ente.

A nivel de mercado, estos movimientos en la Tasa de Política Monetaria toman un tiempo para trasladarse a las tasas del mercado, como es la Tasa Básica Pasiva. Por tanto, en Aldesa seguimos manteniendo que las tasas de interés en el mercado pueden aumentar, principalmente en el segundo semestre. En ese sentido, observamos dos implicaciones a nivel del consumidor. La primera, es que implica un premio al ahorro en colones, debido a que el interés generado podría ser mayor. La segunda, es que, para aquellos que tengan deudas en colones, un interés mayor significa un costo adicional en las cuotas de sus créditos.