El resultado de las elecciones presidenciales en los Estados Unidos ha abierto la pregunta sobre el futuro desempeño económico de Latinoamérica. Si bien en la campaña de Donald Trump no se articuló con detalle una política internacional en relación con la región, se espera que el tema de inmigración y comercio internacional estén sobre la agenda.

México sería el país más afectado con este mandato, mientras que los países suramericanos no están directamente en el radar de Trump; no obstante, estos podrían verse impactados a través de las exportaciones agrícolas, dada las políticas proteccionistas que se podrían implementar.

En México el nerviosismo ante las políticas de Trump quedó materializado el día de las elecciones, donde el peso se devaluó abruptamente para luego volver a sus niveles normales. Esta situación acompaña los señalamientos del mandatario estadounidense, donde apunta a renegociar el trato de libre comercio NAFTA y el decreto firmado para el inicio de la construcción del muro fronterizo con México.

De esta manera, el grado de impacto sobre la economía mexicana va depender en gran medida si Trump logra aplicar toda la agenda de políticas proteccionistas radicales. Lo anterior ha generado una disminución en las proyecciones de crecimiento para ese país y deja un alto nivel de incertidumbre en los mercados. En la actualidad, se espera que la economía mexicana crezca 2,0% en 2017, luego de que esta proyección se haya ajustado del 2,1% que se reportaba el año pasado, por parte de la firma recopiladora de proyecciones FocusEconomics.

Por otra parte, se observa un ligero efecto en los países suramericanos a través del Tratado de Libre Comercio y el Acuerdo de la Asociación Transpacífico, del cual Estados Unidos ya firmó su salida.

De esta manera, se observa que en materia de inversión la economía mexicana se encuentra bajo un escenario de alta incertidumbre, lo cual le resta confianza a los inversionistas. Mientras que en las demás economías de Latinoamérica se proyectan efectos más ligeros, los cuales se podrían estar materializando a través de mayores niveles de depreciación en las monedas.