La Reserva Federal tiene el escenario servido para aumentar las tasas de interés en la próxima reunión del 13 y 14 de diciembre. Durante la semana, los miembros del Comité han coincidido en que el ajuste se daría en el corto plazo, incluida Janet Yellen, al manifestar que un aumento en las tasas de interés está “relativamente cerca”, y más bien advirtiendo que de no hacerse en el momento preciso, se podría correr el riesgo tener que realizar  ajustes en el futuro a una velocidad mayor a la deseada.

Aunque Yellen mantiene  que todo dependerá de los datos, la evolución del mercado laboral sigue positiva y por tercer mes consecutivo la inflación mensual creció, acercando a la FED a la inflación objetivo del 2.0%, de forma que respaldan una posible decisión para ajustar las tasas.

La expectativa del mercado ante un ajuste en diciembre supera el 90%, que si bien es similar a otros momentos del año donde finalmente los ajustes no se dieron, el nuevo escenario con las políticas de estímulo que traería el gobierno de Trump y, con ello, un mayor crecimiento e inflación, quizá es el hecho relevante que esperaba la FED para finalmente subir las tasas.

Es importante considerar que más allá de un posible ajuste en diciembre, el proceso hacia la normalización de las tasas sería lento y gradual, siempre dependiendo de la evolución de los datos y ahora de los efectos de las políticas de estímulo que vendrían con el nuevo gobierno.