Costa Rica viene mostrando un desempeño económico positivo, medido a través del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE). Para agosto el crecimiento interanual se reportó en 4.54%, mientras que en meses anteriores las variaciones han sido aún mayores. Actualmente, el crecimiento de la industria de servicios explica alrededor de un 64% del total del crecimiento, destacando los servicios de transporte, almacenamiento y comunicaciones, servicios de intermediación financiera y seguros, así como los servicios a empresas y el comercio.

Con esta tendencia, el Banco Central espera crecer un 4.2% al final del 2016, cifra que coincide con la proyección del Fondo Monetario Internacional.

También destaca la mejora en otros sectores clave de la economía tales como la manufactura, asociado al comportamiento de regímenes especiales y la recuperación del sector agrícola, que dejó de tener tasas de variación negativas. La economía ha mostrado resistencia, donde el crecimiento global presenta frecuentes revisiones a la baja, incluido los Estados Unidos, lo cual nos afecta de forma significativa al ser el principal socio comercial.

Sin embargo, a pesar del mayor crecimiento económico, las estadísticas de desempleo no son favorables, pues la tasa natural de desempleo no ha disminuido de alrededor del 9.5% desde hace varios trimestres, nivel similar al promedio de los últimos años, combinado con una disminución en la tasa de participación, es decir, cada vez hay menos trabajadores en la población económicamente activa.

Respecto a lo anterior,  si bien es cierto hay factores demográficos que explican en parte dicho comportamiento, es claro que existe un importante desempleo estructural en nuestra economía, es decir, los sectores que más están contribuyendo al crecimiento de la economía y, por lo tanto, a las oportunidades de empleo, caso de los servicios, no satisfacen la demanda de trabajadores versus los sectores que no están creciendo tanto, por ejemplo la construcción y otros sectores, principalmente primarios.

Congruente con ello, aparecen posible soluciones, alternativas que pasan más por temas de política pública a nivel del gobierno, que pueden implicar años  y que representa uno de los principales retos de la economía costarricense, con el objetivo de disminuir el desempleo, que a la vez contribuiría también al mismo crecimiento económico.