Uno de los mayores riesgos identificados por el Banco Centra de Costa Rica (BCCR) en la Revisión del Programa Macroeconómico es el alto grado de dolarización del crédito. Actualmente el crédito en dólares representa cerca del 42% del crédito total, donde se estima que alrededor del 78% de este se encuentra en deudores cuyo ingreso se genera en colones. Es decir, estos deudores están en presencia de riesgo cambiario, que en muchos casos no es tomado en cuenta.

Lo anterior, llevó tanto al Banco Central como a los reguladores a establecer medidas que reflejaran el mayor riesgo de estas operaciones, principalmente a través de encajes y mayores requerimientos de cobertura por estos préstamos. Sin embargo, los créditos en dólares continuaron creciendo más que los colocados en colones, contrario a lo previsto por el BCCR en su programación macroeconómica, pues los deudores daban por descontado que el tipo de cambio no tendría presiones significativas.

Comúnmente, la decisión para tomar los créditos en la moneda extranjera se ha justificado en las menores tasas en dólares respecto a las de colones, así como la estabilidad cambiaria que mostró el tipo de cambio durante varios meses. No obstante, con la tendencia al alza de la variable en las últimas semanas, los agentes económicos incrementaron su expectativa de devaluación. Por ejemplo, la expectativa de devaluación a un año pasó de 1.4% a 3.2% entre mayo y junio, por lo que la decisión de en endeudarse en colones dejó de ser tan clara para algunos deudores.

Si bien es cierto, el BCCR asegura buscar estabilidad macroeconómica y no necesariamente estabilidad cambiaria, mantiene el mensaje de evitar variaciones “violentas” del tipo de cambio, al tiempo que uno de los principales cambios en la Revisión del Programa fue la posible disminución de las Reservas Monetarias Internacionales, lo que podría implicar que está dispuesto a evitar que el tipo de cambio tome valores al alza más allá de los esperados.

Lo anterior, ha sido de nuevo incorporado por los agentes económicos, rebajando la expectativa de devaluación a un año de 3.2% a 2.3% entre junio y julio, por lo que endeudarse en dólares vuelve a ser atractivo para algunos.

Adicionalmente, varios de los determinantes de mercado que hicieron una mayor presión en el tipo de cambio durante el primer semestre se mantienen estables o tienden a disminuir, de forma que bajo esas condiciones, es posible que los deudores mantengan el comportamiento de meses anteriores, endeudándose más en dólares que en colones, mientras que el BCCR explora otras medidas para incrementar el costo de endeudarse en dólares para revertir esta tendencia.

Consecuentemente, es fundamental que, independientemente de la moneda en la cual decida endeudarse, se consideren los riesgos presentes, tanto en tasas de interés como en tipo de cambio, lo que podría dar recomendaciones distintas según la capacidad de pago de cada deudor.