El yuan (también conocido como reminbi) recibió este lunes un reconocimiento por parte del Fondo Monetario Internacional, al incluirla dentro de su canasta de divisas (conocida como DEG: Derechos Especiales de Giro) que considera apropiadas para mantener las reservas de los países miembros, además de ser la moneda de la entidad. De esta forma, el yuan se suma a otros pesos pesados como el dólar estadounidense, el euro, la libra esterlina y el yen.

En la actualidad el yuan no se mueve libremente, el Banco Central de China fija una tasa de cambio con respecto al dólar estadounidense, y esta puede moverse un 2%, para cualquiera de las dos partes.

En las últimas semanas el yuan ha estado bajo la atención de los mercados, debido a la devaluación del 3% que realizó el banco central en agosto y que ayudó a impulsar una fuerte corrección en los principales índices bursátiles a nivel mundial. No obstante, esta noticia va en la dirección deseada por las autoridades chinas, que anhelan un reconocimiento global por su nuevo lugar en la economía global.

La decisión del FMI viene a dar un voto de confianza, no solo a la moneda, sino a la economía china, así como a las reformas que han implementado sus líderes para enfocarla en una donde el consumo interno tenga un mayor peso. Un comunicado del Fondo señala que el movimiento tomará efecto a partir de octubre del próximo año, por lo que no se espera una reacción inmediata en la moneda; de hecho, un día después del anuncio el yuan se depreció un 0,3%.

El yuan tendrá una participación del 10,9% dentro de la canasta, cifra superior al yen japonés y a la libra de Reino Unido, situación que evidencia la importancia del gigante asiático en el nuevo orden económico mundial.

Dicho lo anterior, el reto para las autoridades chinas apenas comienza, los inversionistas y gobiernos en general siempre han criticado la forma en que el Banco Central maneja la divisa, acusándolo, en muchos casos, de mantenerla más débil de lo que debería de estar, para beneficiar al inmenso sector exportador de China.

En los próximos meses la entidad monetaria china debería de implementar medidas que liberen el yuan, con el fin de ganar credibilidad y hacer que los inversionistas mantengan su riqueza en esa moneda, así como la tienen en yenes o euros.