Este domingo se realizará la segunda ronda de elecciones en Guatemala y la primera en Argentina, en donde los ganadores deberán de enfrentarse a una difícil tarea social y económica, respectivamente.

Guatemala, al igual que Costa Rica se ha visto beneficiada por la coyuntura de baja en los precios de las materias primas, por lo que el país se postula para obtener el segundo mejor crecimiento económico en Centroamérica para este 2015, después de Panamá, además de tener el déficit fiscal más bajo.

En esa nación, el principal reto para el favorito Jimmy Morales, actor y comediante con poca experiencia política, será rescatar la fe de los guatemaltecos en la política, después de un año convulso, donde el que hace tan solo unos meses era el presidente se encuentra encarcelado por acusaciones de corrupción.

El reto será grande y algunos se preguntan sobre la facilidad con la que Morales pueda lograr tal hazaña; no obstante, la coyuntura económica parece que ha reducido estos temores dentro del mercado, con los bonos soberanos guatemaltecos presentando un comportamiento bastante estable en la antesala de las elecciones.

En Argentina el reto es económico. Después de ocho años de Cristina Fernández de Kirchner el país aún tiene cerrados los mercados internacionales, la inflación supera el 20% y el Fondo Monetario Internacional pronostica una recesión en 2016.

Ahí la contienda está más dividida entre Daniel Scioli, peronista apoyado por Kirchner, y Mauricio Macri, que es el alcalde de Buenos Aires. Los mercados parecen favorecer a Macri; sin embargo, se espera que ambos tomen medidas que permitan al país solucionar los problemas con los inversionistas internacionales y realicen ajustes económicos que incluyen, incluso, una importante devaluación de la moneda.

El mercado local, donde se negocian futuros, muestra inversiones que superan los US$14.000 millones de personas que esperan una devaluación de la moneda, comportamiento que se refleja también en el mercado negro, donde el llamado “blue dollar” se negocia en los 16 pesos, mientras que el tipo de cambio oficial se mantiene en los 9,5 pesos.