Durante los meses de junio y julio el tipo de cambio, en el mercado mayorista (Monex), se mantuvo en un rango bastante cerrado, entre los ₡535,7 a ₡538,14 por US$; no obstante, en los últimos 25 días la volatilidad aumentó y ronda los ₡5,6.

Con esta mayor volatilidad, el dólar pasó de los ₡534, en que estaba a mediados de agosto hasta alcanzar los ₡540, lo que representa una devaluación del colón de un 1,1%. El movimiento se ha visto acompañado de un volumen por debajo del promedio del año; por ejemplo, el pasado primero de setiembre se negociaron apenas US$3,5 millones, lo que representa la cifra más baja desde 2007.

El menor volumen coincidió con una reducción en las transacciones del Sector Público No Bancario (SPNB), las cuales si bien es cierto se hacen directamente con el Central, disminuyen la necesidad de la entidad por ir a Monex a comprar o vender dólares. Una de las razones de esta menor necesidad de dólares obedece al comportamiento que han tenido las materias primas, principalmente los hidrocarburos.

De esta forma, el movimiento del tipo de cambio es un reflejo de lo que ha estado sucediendo en las ventanillas de las entidades financieras, donde se aprecia que los costarricenses están comprando más dólares de los que venden, comportamiento estacional que obedece en parte al pago de inventarios para la época de fin de año. En virtud de lo anterior, el tipo de cambio de venta en los bancos pasó de los 541 colones al cierre de agosto a los 543 al día de hoy.

Hacia futuro es probable que el tipo de cambio modere la subida o incluso se devuelva, debido a que a mediados de este mes de setiembre se dará un pago de varios impuestos, lo que suele coincidir con un aumento en el volumen y también una mayor oferta de dólares.