La semana pasada señalamos que bajo las condiciones actuales era poco probable que la Reserva Federal subiera la tasa de política monetaria. Este jueves, en una de las reuniones más esperadas por el mercado, la entidad optó por mantener su tasa en el nivel del 0 a 0,25%, citando factores económicos globales.

En los últimos meses los datos económicos estadounidenses han sorprendido al alza: la tasa de desempleo está en 5,1% y las ventas de vehículos están en máximos no vistos en años; no obstante, la inflación se mantiene débil debido, en parte, a factores coyunturales como la caída en los precios de las materias primas y la fortaleza del dólar, lo cual reduce el precio de los bienes importados a Estados Unidos.

Dicha situación hizo que los inversionistas comenzaran a anticipar un movimiento al alza en la reunión que culminó este jueves, expectativas que se vieron truncadas después de que China decidiera devaluar el yuan y se presentara un ajuste importante en los precios de las acciones y otros activos financieros a nivel mundial.

De esta forma, la FED decidió esperar un tiempo, con el fin de tener más claro el panorama y los efectos que esa “incertidumbre global” tendrá sobre la economía estadounidense. Dicho eso, las proyecciones presentadas hoy muestran que los miembros siguen esperando una alza este año, aunque redujeron sus expectativas de qué tanto subirán durante todo el proceso.

¿Cuál fue la reacción del mercado?

La reacción inmediata del mercado fue más eufórica en el mercado de bonos y monedas que en el de acciones. El Dow Jones subió al momento del anuncio pero a mediados de la conferencia que dio la presidenta de la FED las ganancias se habían evaporado.

Los bonos estadounidenses, por su parte, fueron los que presentaron mayores movimientos, las tasas de casi toda la curva bajaron, aunque los de corto plazo (que eran las que más habían subido) se corrigieron fuertemente a la baja. El dólar, por su parte, descendió contra la mayoría de monedas fuertes; el euro, por ejemplo, pasó de US$1,13 a US$ 1,14, a medida que los inversionistas atrasan sus perspectivas respecto a la subida de tasas.

Hacia futuro el mercado seguirá buscando claves en datos económicos estadounidenses y chinos, con el fin de ver si esta “incertidumbre” que los obligó a atrasar la subida se va disipando. De hecho, en la conferencia de prensa que dio la presidenta de la entidad, Janet Yellen, señaló que “octubre se mantiene como una posibilidad”.