En la última reunión de la Reserva Federal (FED), el banco central de Estados Unidos, los miembros del comité señalaron que “sería apropiado subir la tasa de los fondos federales una vez que hayan visto una mejora adicional en el empleo y tengan una certeza razonable de que la inflación volverá al 2% en el mediano plazo”. En vista de ello, todos los ojos estaban centrados en el dato de creación de empleo dado a conocer el día de hoy viernes.

Según datos oficiales, durante agosto se crearon unos 173 mil empleos. Esa cifra, aunque menor a los 200 mil esperados, es probable que sea revisada al alza en los próximos meses, por lo que el promedio trimestral se mantiene por encima de los 200 mil. La tasa de desempleo cayó al 5,1% y en otra medición más amplia, que incluye trabajadores de medio tiempo, bajó del 10,4% al 10,3%. Lo anterior, puede interpretarse como esa “mejora adicional” que la FED quería observar, por lo que se puede decir que uno de los requisitos se alcanzó.

Pero, ¿qué pasa con la inflación? Quizá este es el tema donde el Comité que toma la decisión puede estar más dividido, en virtud de que mucho dependerá de las expectativas hacia futuro.

La inflación aún está por debajo del rango meta (1,3% contra una meta de 2%) y es probable que siga débil, debido a los efectos de la caída en los precios de las materias primas, así como la fortaleza del dólar, por lo que la pregunta es si la entidad tiene certeza de que la inflación se recuperará.

Datos presentados en el llamado “Beige Book”, que es un análisis de la coyuntura de las diferentes regiones que conforman la Reserva Federal, hablan ya de que las mejoras en el empleo están empujando los salarios ligeramente. Sobre este tema, Stanley Fischer, el llamado número dos de la entidad, dijo en un discurso la semana pasada que “hay buenas razones para creer que la inflación subirá” a medida en que los factores que la han presionado a la baja se disipan, lo que puede ser una señal de que varios de los que toman la decisión están en esa misma línea.

Aunque los objetivos de la FED son el pleno empleo y la estabilidad en precios, la estabilidad financiera es importante y tiene el potencial de afectar a la economía real, por lo que la volatilidad reciente de los mercados puede ser un tema, cuando se reúnan, el próximo 16 de setiembre.

Antes de la cita, los mercados y la FED tendrán datos económicos de Estados Unidos y China, suficientes como para que la volatilidad que hemos visto en los mercados se mantenga hasta el mismo día de la reunión.