Desde la mitad del mes de agosto se han presentado presiones moderadas de liquidez en dólares en varios de los mercados de corto plazo del sistema financiero costarricense. De igual forma, las entidades financieras han estado abriendo captaciones en dólares, evidenciando una necesidad de depósitos en esa moneda.

Esa menor liquidez incrementó los costos de fondeo en el mercado de recompras, así como los mercados de liquidez a 1 día, donde negocian los puestos de bolsa y las entidades financieras. A manera de ejemplo, durante la mayor parte del año la tasa en el Mercado Integrado de Liquidez en dólares promedió el 0,11%; sin embargo, el promedio de agosto a la fecha es unos ocho puntos base mayor.

Tal coyuntura puede resultar paradójica, debido al comportamiento que ha tenido el tipo de cambio durante este año, ya que un aumento en la oferta de dólares es en gran parte el responsable de que el colón se haya apreciado.

No obstante, es esa misma apreciación del colón la que ha hecho que los costarricenses ahorren en moneda local, lo que generó una colonización de las carteras y obligó al Banco Central a comprar US$544 millones desde enero. De esa forma, la riqueza financiera en moneda extranjera creció solamente un 2% en agosto, versus un avance del 15% en colones. Cifras consistentes con la contracción del 3% que presenta la liquidez en dólares en el sistema financiero, con corte a agosto.

Los menores depósitos se dan en un ambiente donde los costarricenses se están endeudando en dólares, debido a la estabilidad de la divisa y a los menores costos de esos créditos. Esta combinación de factores generaría normalmente una subida en las tasas de interés, que no se ha dado debido a la posibilidad de los bancos para obtener créditos en mercados internacionales, a bajos costos, para colocarlos internamente.

Ese endeudamiento externo le ha permitido al país sortear un potencial estrujamiento, debido al alto déficit fiscal del gobierno; sin embargo, su crecimiento preocupa al Banco Central, por lo que este año decidió aplicar el Encaje Mínimo Legal a dichas operaciones, proceso que, aunque gradual, el pasado primero de setiembre alcanzó el 15%.

Conforme con lo anterior, en una situación donde los depósitos en dólares son bajos, la necesidad de atender los requerimientos del encaje y la colocación de nuevos créditos obliga a varios bancos a captar dólares, presionando así la liquidez. Hacia futuro, esta medida, junto con otras macroprudenciales, como mayores requerimientos a deudores no generadores de dólares, deberá de presionar al alza las tasas de los créditos en dólares; lo que es, precisamente, el objetivo de las autoridades.