El primer semestre de este año fue bastante bueno en lo que respecta a captaciones del Ministerio de Hacienda; en esos seis meses se lograron captar 1,13 billones de colones, en su mayoría a tasas fijas y a plazos superiores a los 7 años.

La baja en la inflación, la estabilidad del tipo de cambio y la expectativa de que las tasas podrían bajar, aumentaron el apetito por títulos del gobierno en moneda local. Esa coyuntura fue aprovechada incluso por entidades financieras, las cuales ante la menor demanda por crédito en colones han invertido en títulos públicos de forma importante.

Por otro lado, este segundo semestre no se aprecia tan positivo para las finanzas del gobierno, porque las últimas cuatro subastas no han sido muy exitosas; en esas se lograron captar unos ₡10.800 millones, una tercera parte de lo que se captaba, en promedio, en una sola subasta durante los primeros seis meses del año. De igual forma, en la subasta de este lunes algunos inversionistas trataron de comprar a precios menores a los de referencia. Dicha situación se ha dado a pesar de que el Banco Central ha inyectado unos ₡31.000 millones durante setiembre, mediante dos subastas inversas.

¿A qué se debe?

En realidad se debe a muchas de las condiciones que estuvieron presentes a inicios de año y que favorecieron el apetito por títulos públicos, las cuales se mantienen. El premio por invertir en colones aún es alto y el Gobierno cuenta con recursos, producto de la emisión del eurobono y de las captaciones de inicios de año.

A pesar de ello, se aprecia que los inversionistas están menos confiados en que los rendimientos de los bonos seguirán bajando, con lo que algunos han salido al mercado a tomar ganancias, las cuáles en algunos casos son importantes. Para lograr la venta muchos están dispuestos a ajustar a la baja los precios, por lo que existe una oferta de títulos que compiten con las subastas del gobierno.

Hacia futuro las condiciones económicas señaladas se mantendrán, pero serán clave las expectativas del mercado y el manejo que haga el Ministerio de Hacienda de esas; una asignación a precios más bajos enviaría una señal equivocada, hasta el momento, de que el flujo de caja del gobierno está ajustado y que los precios de los bonos podrían comenzar un ajuste.