Los principales índices bursátiles cerraron la semana pasada con una importante recuperación, esperando algún tipo de noticias que aclarara el panorama, lo que no se ha dado y por lo que este martes los principales índices a nivel mundial volvieron a caer en promedio un 2%, y el barril de petróleo, que se había recuperado, devolvió en esta sesión unos US$3.

El sábado el vicepresidente de la Reserva Federal, Stanley Fischer, dio un discurso en un congreso de banqueros centrales, dejando abierta la posibilidad de una subida de tasas de interés en setiembre. En el discurso Fischer dijo que “hay buenas razones para creer que la inflación alcanzará el 2%”.

Asimismo, argumentó que, “debido a que las decisiones de política monetaria tienen un rezago antes de impactar la actividad real, no deberían de esperar a que esta llegue al nivel deseado para actuar”; lo que básicamente significa que deben de subir tasas, aunque la inflación esté por debajo de su meta.

Adicionalmente, los miembros de la Reserva Federal que asistieron al congreso parecen haberse visto presionados a actuar y de ese modo eliminar la incertidumbre; así lo reportó la cadena Reuters, citando a autoridades de México y Corea del Sur. La expectativa de una subida de tasas ya ha impactado las monedas de economías emergentes, por lo que muchos de los asistentes ven más perjudicial mantener a los mercados con esta expectativa.

De esa manera, y aunque los mercados ponen como baja la probabilidad de una subida en setiembre, la entidad parece verse poco influenciada por la volatilidad en los mercados, por lo que mucha de la atención estará en el dato de creación de empleos de agosto, el cual se dará a conocer este viernes y donde el mercado espera la creación de unos 200 mil empleos.

China, por su parte, sigue siendo una fuente de incertidumbre. Durante el fin de semana se anunciaron algunas medidas que respaldan la idea de que las autoridades están teniendo problemas para manejar la desaceleración económica y la caída en su mercado accionario.

En primer lugar, el periódico inglés Financial Times reportó que el país detendría la compra de acciones, medida tomada con el fin de detener la caída, y centraría los esfuerzos en “perseguir” a personas que esparcieran los rumores que, según ellos, han desatado las ventas. Medios internacionales reportan que esta semana unas 200 personas han sido arrestadas por cargos como esparcir rumores que hayan influenciado el sentimiento de las personas.

En cuanto al crecimiento, datos dados a conocer este martes señalaron que la industria manufacturera se contrajo durante agosto, lo que impactó fuertemente el sentimiento de los inversionistas. No obstante, y aunque hay un consenso en el mercado de que China se ha estado desacelerando, algunos analistas que siguen al país consideran que el dato pudo verse influenciado por el cierre temporal de algunas fábricas, con el fin de reducir la contaminación en anticipación a un desfile que se llevó a cabo este fin de semana para celebrar los 70 años del fin de la Segunda Guerra Mundial.

Por el momento se espera que esta volatilidad continúe hasta que no se aclare el camino que llevaran las tasas de interés en Estados Unidos, la magnitud de la desaceleración de China y su impacto en economías emergentes y el resto del mundo.