La subida en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal (FED), el Banco Central de Estados Unidos, es uno de los temas más comentados en los últimos años. No obstante, muy poco se ha dicho de la forma que tendrá ese primer movimiento y cómo hará la entidad para subir tasas en un mundo donde la liquidez es abundante.

La coyuntura actual es muy diferente a la que existía el 30 de junio del 2004, cuando la FED incrementó en 25 puntos base la tasa de fondos federales, del 1% al 1,25%. Ahora la entidad mantiene un rango meta entre 0 y 0,25%, y la tasa efectiva ha permanecido en promedio en el 0,14%, es decir, a la mitad del rango determinado.

¿Cuáles son las opciones que tiene la Reserva Federal?

• Una opción es eliminar el formato de rango y definir una tasa meta fija; acá tiene dos alternativas, una es eliminar el límite inferior y dejarla en el 0,25% y otra, más agresiva, es subirla a 0,50%. La primera opción sería un movimiento bastante modesto y en línea con el discurso de que el proceso de subida será muy gradual, mientras que la segunda es más agresiva y podría generar una reacción negativa de los mercados, lo que la hace menos probable.

• La otra opción, y la que consideramos podría ser la escogida, es aumentar el rango meta en 25 puntos base, es decir, moverlo al 0,25% – 0,50% (del 0-0,25% actual). Con este movimiento la entidad podría buscar una tasa efectiva en el límite inferior del rango y, además, sería una meta más realista, tomando en cuenta la cantidad de liquidez que existe en el sistema financiero, después de varios programas de Quantitative Easing, los cuáles inyectaron miles de millones de dólares a la economía.