Mucha de la incertidumbre de los últimos días, que generó una corrección en los mercados financieros a nivel mundial, está centrada en China y la posibilidad de que su crecimiento se desacelere aún más, generando incluso una crisis financiera en el gigante asiático.

Este nerviosismo se ve exacerbado por el hecho de que siempre ha existido cierto escepticismo sobre la validez de los datos económicos provenientes de ese país. ¿Por qué?

Las decisiones de política en China suelen ser secretas y se toman desde los altos mandos, con poca información sobre el proceso de pensamiento detrás de ellas. A manera de ejemplo, la semana pasada cuando decidieron devaluar el yuan, lo hicieron sin enviar algún tipo de señal, sorprendiendo a los analistas cuya única tarea es seguir a ese país; y aunque al día siguiente se dio una conferencia de prensa, muchos en el mercado especulan que el movimiento obedeció a nerviosismo por la desaceleración económica, más que a un intento de dejar que fuerzas del mercado tuvieran mayor poder de decisión.

De igual manera, el mercado vio con recelo la noticia de hace unas semanas de que el país había crecido un 7% durante el segundo trimestre, cifra muy en línea con la meta oficial de las autoridades; por lo que muchos han comenzado a usar indicadores que ayuden a aproximar un dato más real. Uno de los más famosos es el ideado por la revista inglesa The Economist, que utiliza variables como consumo de electricidad, volumen de carga en trenes y colocación de créditos, cuyo nombre es Índice Keqiang, el cuál muestra un crecimiento en el orden del 4% en lugar del 7% que publicaron las autoridades.

Es importante señalar que aproximaciones como esta no toman en cuenta un sector como el de servicios, el cual ha ido tomando importancia en China a medida en que sigue su camino hacia una economía basada en consumo; no obstante, la falta de transparencia dificulta la toma de decisiones de los inversionistas y los obliga a hacer especulaciones que suelen agravar los movimientos en los mercados, como los que experimentamos en estos momentos.