Una de nuestras premisas para este año es que la divergencia en el proceder de los cuatro principales bancos centrales (Estados Unidos, Eurozona, Inglaterra y Japón) moldearían los mercados financieros. En resumen, la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra estaría acercándose a subir su tasa de política de niveles mínimos, mientras que Japón y la Eurozona replican algunas de las medidas adoptadas por los dos primeros, con el fin de obtener un resultado similar.

Esta divergencia ha generado movimientos importantes, el euro perdió un 10% de su valor con respecto al dólar, el valor de la onza de oro cayó unos US$200 y el dólar estadounidense ha vuelto a ser el líder dentro de las monedas más fuertes. Todo ello producto de la expectativa, ya que ninguna de las dos entidades ha realizado el movimiento.

A inicios de este 2015 parecía existir una carrera entre Estados Unidos e Inglaterra sobre cuál lo haría primero. No obstante, el tiempo le ha dado una ventaja a la entidad estadounidense, mientras que Inglaterra sigue en modo de espera, debido a la debilidad en la inflación y a un deterioro en la creación de empleo, lo que podría atrasar el movimiento al primer trimestre del 2016. Este jueves se dieron a conocer las minutas de la reunión más reciente, donde se aprecia que solo uno de los ocho miembros que toman la decisión votó a favor de subir la tasa de referencia.

Por otro lado, en Estados Unidos se han incrementado las señales de que viene una subida antes de terminar este año. La presidenta de la entidad monetaria dijo recientemente que “considera que será apropiado, en algún punto de este año”, lo que se une con las declaraciones de otro miembro del banco central, Dennis Lockhart, considerado como “central” en su visión, quien manifestó que la situación económica tendría que deteriorarse significativamente para no actuar en setiembre.

Los mercados tomaron esas insinuaciones y se dieron algunos movimientos que sugieren una preparación para la subida: el dólar se ha fortalecido, los rendimientos de corto plazo de Estados Unidos están subiendo y muchos inversionistas se han posicionado en sectores que se ven beneficiados con subidas en las tasas de interés.

En cuanto al momento exacto, muchos se mantienen divididos entre setiembre o diciembre. Un cálculo que realiza la plataforma Bloomberg, muestra que las probabilidades de que sea el próximo mes son del 50%. Por lo tanto, el mercado entró en una especie de obsesión, donde cada dato económico es analizado a profundidad.

Un dato de gran importancia y que podría incrementar o reducir ese 50% se dará a conocer mañana; se trata de la creación de empleos en Estados Unidos durante julio. El mercado espera un número cercano a los 220 mil empleos; además se conocerá si los salarios están aumentando, desempeño deseado por los encargados de la política monetaria estadounidense.