Esta mañana los mercados financieros se mostraban bastante nerviosos a medida que esperaban las minutas de la reunión de julio de la Reserva Federal (FED), donde podría aclararse la posibilidad de una primera subida de tasas en la reunión del mes siguiente.

En algún momento de la mañana, el Dow Jones estaba perdiendo unos 200 puntos (casi un 1,15%) y los rendimientos de los bonos a corto plazo, que son más sensibles a las decisiones de la FED, subían. Sin embargo, al salir a la luz el documento, parte de estos movimientos se revirtieron. ¿Por qué?

Las minutas muestran que “la mayoría” de los miembros que toman la decisión consideran que las condiciones para la primera subida no se han alcanzado aún, pero que se están acercando. Al adentrarse un poco más en el documento, se aprecian dudas en la institución sobre los efectos que tendrá sobre la economía estadounidense la desaceleración de China y la fortaleza del dólar.

Esta mención del dólar y China proceden de la más reciente devaluación de la moneda que realizó el gigante asiático, por lo que es probable que ahora esta preocupación sea mayor dentro de la entidad. De esta forma, el dólar perdió valor contra varias monedas fuertes, incluyendo el euro, el cual subió a US$1,11 después de estar cerca de los US$1,10 a inicios del día.

El mensaje que al parecer captaron los inversionistas de estas minutas es que setiembre no es la fecha en la que la entidad realizaría el primer movimiento. Datos recopilados por la plataforma de negociación Bloomberg muestran que las probabilidades de una subida de tasas en setiembre cayeron al 38%, del 50% en que estaban esta mañana, y ponen como la fecha más probable diciembre con un 66%, la que ha sido nuestra expectativa desde inicios de año.

Es importante recalcar el mensaje de la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, quien dijo que la decisión es dependiente de los datos económicos y que una mejora en los datos económicos podría volver a colocar setiembre como opción, más aun si prestamos especial atención a la frase que señala que las condiciones están cercanas a alcanzarse, tanto así que en julio un miembro estaba dispuesto a subir tasas en julio, pero aceptó esperar más tiempo.