Este martes China estremeció los mercados financieros cuando su Banco Central decidió devaluar su moneda, el yuan, en un 1,9%. Lo que ha generado una serie especulaciones sobre la salud económica y las intenciones de las autoridades de la segunda economía del mundo.

El ente monetario chino define cada mañana un tipo de cambio entre el yuan y el dólar estadounidense, de ese nivel el banco permite que el mercado lo mueva en una especie de bandas que están un 2% hacia arriba y hacia bajo, ese tipo de cambio fue el que se subió este martes y provocó la mayor devaluación de la moneda en veinte años.

El movimiento se realizó con el propósito de llevar al yuan a niveles en línea con el mercado, según autoridades chinas, lo que podría ser una respuesta a un comunicado del Fondo Monetario Internacional, en el cual dijo que estará evaluando la conveniencia de incluir al yuan en una canasta de monedas utilizada como referencia por la entidad, que incluye al dólar estadounidense, el euro, el yen y la libra esterlina. Tal inclusión le daría a China un prestigio financiero anhelado por las autoridades.

Dicho lo anterior, no se puede descartar que el movimiento tenga un segundo objetivo de devaluar la moneda, con el fin de hacer las exportaciones chinas más competitivas y así evitar números como los de julio, donde las exportaciones cayeron un 8% en términos interanuales. Esta posibilidad es, precisamente, lo que ha preocupado a los mercados y no el movimiento en sí, que en el mercado de divisas es bastante común; de hecho, este año el euro se ha devaluado un 8,33%.

De ser así, otras economías podrían entrar en una competencia por devaluar sus monedas, con el objetivo de ayudar a su sector exportador, lo que podría generar inestabilidad en los mercados.

Esta incertidumbre pesó sobre los mercados y, particularmente, sobre las materias primas, debido a la importancia de China en ese mercado. El barril de petróleo de referencia en Estados Unidos se negoció en niveles por debajo de los mínimos alcanzados en marzo de este año y los principales índices bursátiles de ese país presentaron pérdidas superiores al 1%.