Este miércoles se dio a conocer el resultado de la reunión de junio de la Reserva Federal, el Banco Central de Estados Unidos. Tal y como lo esperábamos, la entidad mantuvo la tasa sin cambios, señaló que la economía está mejorando, redujo sus pronósticos de crecimiento para este 2015, y los miembros que toman la decisión rebajaron las expectativas del nivel donde debería de estar la Tasa de Política Monetaria en los próximos años.

Al mediodía, hora del este de Estados Unidos, la entidad monetaria publicó el comunicado, donde el principal cambio, con respecto al de la reunión anterior, fue la mejora en su calificación de la economía en los últimos meses: “la economía se está expandiendo a una tasa moderada” y “la actividad en el empleo ha repuntado”, señala el documento.

Lo anterior es consistente con datos recientes, donde se aprecia una mejora en el consumo y una creación de empleo que sigue promediando las 200 mil unidades por mes.

Uno de los aspectos más importantes fue el ajuste que se dio en las proyecciones que hacen cada uno de los miembros sobre el nivel donde ven la Tasa de Política Monetaria al cierre de cada año. En este se aprecia como dos miembros no quieren subir tasas en 2015, mientras que cinco ven un movimiento de 25 puntos base; y otros cinco esperan dos movimientos de 25 puntos base. Ello contrasta con la proyección de marzo, donde siete miembros veían dos movimientos.

Unos minutos después de darse a conocer el comunicado, la presidenta de la entidad, Janet Yellen, dio una conferencia de prensa, con el fin de ampliar el mensaje de la FED. En la reunión dijo que se está prestando mucha atención al momento de la primera subida, cuando lo importante es el proceso total, el cual anticipan que será gradual. Premisa respaldada por los pronósticos de todos los miembros, donde la tasa media esperada al 2016 pasó de 1,87% a 1,62%.

Dicha trayectoria es inusual, en esta ocasión los miembros ven la tasa de política por debajo del promedio de las ultimas 5 décadas. Lo que evidencia su nerviosismo sobre la capacidad de que la recuperación sea tan fuerte como para soportar costos de fondeo altos.

Esta ha sido una de las recuperaciones económicas más largas de los últimos años, con varios episodios donde el PIB se contrajo, por lo que la entidad no quiere arriesgar la recuperación subiendo tasas rápidamente, más aún cuando la inflación aún está por debajo de su nivel meta.

En general, la recepción del mercado fue bastante positiva, los mercados cerraron este miércoles al alza y el sentimiento ha tenido fuerza hasta el día de hoy jueves. Un indicador muy seguido señala que el mercado redujo sus expectativas de que la primera subida se dará en setiembre, y parece que el movimiento que está incorporado completamente en el mercado es uno en diciembre, como ha sido nuestra expectativa desde inicios de año.