En lo que llevamos de este 2015, el Banco Central de Costa Rica (BCCR) disminuyó la Tasa de Política Monetaria (TPM) en cinco ocasiones, este proceso redujo el indicador unos 175 puntos base, de 5,25% a 3,5%. La idea del Central es influir en el resto de tasas del sistema financiero, con el fin de incentivar el crédito en colones y así impulsar la actividad económica, la cual se desaceleró en los últimos meses, debido a varios factores.

En Costa Rica existe una discusión sobre la lentitud con la que las tasas de interés del sistema financiero han respondido a las bajas en la Tasa de Política Monetaria, la cual controla el Banco Central.

Ese lento descenso, junto con una caída importante de la inflación, la cual está en mínimos históricos, está provocando que la tasa real, es decir, la que toma en cuenta la inflación, o expectativa de esta, esté en su nivel más alto desde enero de 2013. Momento donde el amplio diferencial de tasas y la estabilidad del tipo de cambio generó una fuerte entrada de capitales especulativos al país.

Tomando en cuenta las expectativas de inflación a 12 meses, la tasa real está actualmente cercana al 1,49%. Una tasa real alta desincentiva el consumo y la inversión y hace que los agentes económicos opten por ahorrar. Esta podría ser una de las razones de la desaceleración que ha comenzado a presentar la actividad comercial del país y, por ende, la demanda por crédito.

El índice mensual de actividad comercial creció a abril un 3,11%, en términos interanuales, lo que contrasta con un promedio de crecimiento del 4% durante la segunda parte del año anterior.

La salida de Intel, los fenómenos climatológicos y la menor demanda externa han desacelerado las exportaciones, por lo que el crecimiento costarricense es muy dependiente de la demanda interna, de ahí la importancia de incentivarla mediante las reducciones de la tasa de política.

Aldesa proyecta que la inflación, en términos interanuales, se desacelera durante los próximos meses, por lo que es probable que la tasa real siga subiendo, si las tasas internas no reaccionan más rápidamente. Por lo anterior, no se pueden descartar nuevos cortes en la tasa de política en el corto plazo.