Durante todo este año el colón costarricense ha afrontado presiones a la apreciación. La demanda interna de dólares se redujo, debido a la caída en los precios de los combustibles y a una menor dolarización de las carteras de los inversionistas. De esta forma, el Banco Central de Costa Rica (BCCR) se mantiene activo comprando dólares, lo que evita que el colón se aprecie aún más. Actualmente en el mercado mayorista, Monex, el dólar se cotiza en los ₡535 por US$.

Para este año nuestra expectativa es que el mercado se mantenga con presiones a la apreciación, por lo que el comportamiento del colón estará supeditado a la cantidad de dólares que el BCCR esté dispuesto a comprar para evitar una apreciación mayor, con el fin de evitar que la fortaleza de la moneda siga afectando al sector productivo.

El Tipo de Cambio Real Multilateral, con datos a marzo, muestra que la moneda costarricense se ha apreciado, en términos reales, de forma consistente desde mayo de 2014. Esta pérdida de competitividad es una de las razones que explican la desaceleración que presenta la economía costarricense, por lo que existe una presión implícita para evitar que el colón se siga fortaleciendo.

Las fuerzas que hacen que el colón se fortalezca en este momento son dos, por un lado el pago de impuestos del lunes pasado incrementó la oferta de dólares en las ventanillas de los bancos y, en segundo lugar, el Sector Público No Bancario ha comenzado a vender dólares.

Este grupo de entidades había permanecido durante el año como comprador neto; sin embargo, en la última semana vendió unos US$82MM, los cuáles fueron absorbidos por el BCCR, quien maneja estas operaciones desde mediados del año pasado.

Adicional a dichas compras, la entidad sigue interviniendo en Monex. Por ejemplo, desde el 10 de junio ha adquirido US$90 MM.

En lo que resta del 2015 vemos al Ministerio de Hacienda colonizando una parte de los recursos captados por el eurobono, la velocidad con la que lo haga y la decisión del Banco Central de incrementar sus reservas determinarán el impacto final que ello tendrá en la moneda costarricense.