El mayor riesgo para el costarricense promedio en cuanto al tipo de cambio es que suba, ya que en los últimos años el endeudamiento en esta moneda ha crecido de forma importante; cerca del 40% de toda la deuda al sector privado está en moneda extranjera.

De esta forma, al darse la noticia de que el Banco Central de Costa Rica (BCCR) eliminaba las bandas cambiarias, muchos se acercaron a los bancos a comprar dólares, debido al temor de que el camino que tomaría fuese al alza.

Es por ello que durante los primeros días bajo el nuevo régimen de flotación administrada el mercado presentó una presión hacia el alza del tipo de cambio. Los primeros 4 días las ventanillas de los bancos se mostraron deficitarias, lo que implica que las ventas de dólares superaron las compras. Para evitar volatilidad, o movimientos fuertes al alza, el Central intervino vendiendo dólares por un total de US$60 millones.

Sin embargo, desde inicios de esta semana las presiones al alza se fueron disipando. El tipo de cambio ha bajado y el banco ha tenido que vender cada vez menos dólares. De hecho, este jueves la entidad compró unos US$13 millones, bajo el programa de abastecimiento de necesidades del Sector Público No Bancario.

En el corto plazo, en Aldesa seguimos esperando poca volatilidad; no obstante, en el mediano plazo, vemos las condiciones para que el tipo de cambio baje.

La entrada de dólares producto de la colocación del eurobono y la menor demanda interna, debido a los bajos precios en el petróleo, son dos de los factores que sustentan dicha premisa. Ante este escenario, el BCCR cuenta con un programa de fortalecimiento de reservas internacionales anunciado hace dos semanas, uno de los más grandes de este tipo.