Durante las últimas semanas, Grecia y el riesgo de su salida de la Zona Euro han vuelto a poner nerviosos a los mercados alrededor del mundo.

En Aldesa seguimos viendo más factible que el país se mantenga dentro del grupo, no solo porque las encuestas muestran que entre 70% y 75% de los griegos quieren permanecer bajo el euro, sino también porque el riesgo para la Eurozona, y en especial para Grecia, es muy alto. No obstante, la inexperiencia del nuevo gobierno y la posición firme de Alemania, han aumentado las posibilidades de una salida, si la comparamos con unos meses atrás.

De esta forma, les presentamos un escenario hipotético de cómo se daría dicha salida:

Si al finalizar el plazo de negociación, los gobiernos de Grecia y, principalmente, Alemania no llegan a un acuerdo, existe la posibilidad de que el país decida, por su voluntad, dejar el euro; o que, mediante el corte de liquidez a sus bancos, por parte del Banco Central Europeo, Grecia se vea obligada a retirarse.

Durante un fin de semana, y aprovechando que los mercados se mantienen cerrados, Grecia anunciaría su nueva moneda, el drachma; por ley cambia todos los pasivos y los activos de los bancos de euros a la nueva moneda, uno a uno. Es decir, si una persona tenía 1.000 euros en un banco griego, estos se convertirían a 1.000 drachmas, de igual forma con las deudas.

Para evitar una corrida de los bancos, el gobierno anuncia un feriado bancario de varios días, donde las personas no pueden retirar su dinero, esto además de controles de capitales.

El lunes al abrir los mercados, la nueva moneda se devalúa considerablemente con respecto al euro, según cálculos del Fondo Monetario Internacional hasta un 50%, por lo que las personas de la noche a la mañana tendrían la mitad de lo que antes tenían ahorrado.

Dicha devaluación genera un fuerte aumento de los precios, por lo que los griegos no solo contarían con menos dinero, sino que los costos de todos los bienes se dispararían.

Luego de esto, el país quedaría con la deuda internacional en euros, la cual si ahora representa un problema, bajo este escenario es insostenible, por lo que la declara en cese de pagos, lo que le cerraría el mercado internacional a Grecia por años, como sucedió en Argentina.

Si bien es cierto, la debilidad de la moneda le ayudaría a la economía a hacerse más competitiva, la incertidumbre y la pérdida de poder adquisitivo de los griegos sería mayor, lo que podría llevar al país a una fuerte recesión.

Para el resto de países la decisión también tendrá un impacto. En primer lugar, la salida sería bien recibida por los alemanes y otros que están en contra de seguir ayudando a un país que no quiere tomar las medidas necesarias para salir del problema en que se metió y, además, enviaría una clara señal al electorado español y portugués de que la salida que ofrecen partidos populistas, como el que ganó en Grecia, no es la solución al problema.

En segundo término, la independencia mostraría que se puede salir del euro, por lo que podría existir cierto contagio en otras economías endeudadas. Acá lo que podría hacer Alemania, es mostrarle al mundo que existen los mecanismos para defender a los miembros débiles que quedan y que se mantiene un compromiso por mantener la zona estable.

Adicionalmente, el programa de compra de bonos, anunciado hace unas semanas por parte del Banco Central Europeo, será de gran ayuda para reducir el temor de los mercados.

En Grecia, el descontento por la pérdida de los ahorros y la alta inflación serían la combinación perfecta para que un nuevo drama político acabe con el nuevo gobierno de Alexis Tsipras, a meses de haber llegado al poder. Con el tiempo el país iría mejorando; sin embargo, el proceso sería largo y doloroso, quizá más que seguir con los cortes en el presupuesto que sus acreedores le solicitan.

De esta forma, el escenario hipotético de una salida no es el mejor para Grecia y la longevidad del partido al mando estaría en duda después de una decisión así. Por lo que, lo más probable es una solución donde ambos bandos cedan un poco, y la unión siga tal y como está.

Congruente con lo anterior, este martes se dieron a conocer declaraciones del ministro de finanzas de Grecia, donde se aprecia una clara disposición de buscar un punto medio.