Dentro de nuestras expectativas para los mercados internacionales de este 2015 señalamos que un tema central será la divergencia entre las políticas de los principales bancos centrales del mundo, lo que generaría volatilidad en las monedas y, principalmente, en la relación euro- dólar.

Dicho escenario se ha presentado en este primer mes del año, el euro se cotiza a US$1,16; nivel no visto incluso en los dos momentos más intensos de la crisis de deuda que afectó a la zona común, en 2011 y 2012. Este nivel es ligeramente inferior al que se comenzó a transar esta moneda al momento de ser introducida en 1999.

La debilidad del dólar obedece a expectativas de que el Banco Central Europeo anuncie un programa de compra de bonos soberanos de hasta 500 billones de euros (US$800 billones), así como a la expectativa de que la Reserva Federal (Fed) comience a subir tasas de interés en algún momento del 2015.

Este comportamiento concibe la idea de una paridad, es decir, que el euro y el dólar tengan el mismo valor, cada vez más probable. En Aldesa creemos que esto se daría en una coyuntura en que la Fed se encuentre en un ciclo de subida de tasas y en donde el Banco Central Europeo se mantiene inyectando liquidez, escenario que vemos poco probable al menos este año.

De esta forma, sí se espera que el euro continúe devaluándose contra el dólar, pero, a medida en que se acerque a la paridad, el Banco Central de Estados Unidos se vería obligado actuar aún más lento de lo que se espera, ya que un dólar tan fuerte podría afectar la recuperación económica.