Dentro de las expectativas de Aldesa para este año se encuentran el retorno de la inflación al rango meta del Banco Central de Costa Rica (BCCR), el cual se encuentra entre 3% y 5%. Nuestra expectativa es que se mantenga cerca del límite superior; sin embargo, la coyuntura actual podría hacer que esta baje aún más de lo estimado inicialmente.

Lo anterior, porque la caída en los precios internacionales del petróleo ha incidido fuertemente en los precios internos de hidrocarburos. Esta semana, por ejemplo, el litro de gasolina plus volverá a bajar ¢43 por litro, llevándolo a los ¢537; lo que representa una caída del 34%, con respecto al mes de julio del año anterior.

Un estudio realizado por el BCCR en 2012 titulado “Propagación de choques inflacionarios en Costa Rica”, encontró la fuerte relación entre los precios de los combustibles y el resto de la canasta usada para medir la inflación. El investigador determinó que el impacto de un movimiento en los precios de los hidrocarburos, no solo es el doble del que tienen los costos de la electricidad, sino también que sus efectos pueden durar hasta 19 meses después de un shock, o movimiento fuerte, ya sea al alza o la baja.

De igual forma, el Índice de Precios al Productor (IPP), considerado como un indicador adelantado de la inflación, debido a que mide una etapa intermedia del proceso productivo, señala que los precios seguirán desacelerándose en los próximos meses. Dicho índice cerró el año anterior con una variación interanual del 2,9%, después de que en noviembre este crecía al 4%; tal rebaja deberá de observarse en los precios al consumidor en los próximos meses.

Es por esto que la inflación podría alcanzar el rango meta no solo más rápido de lo esperado, sino que podría alejarse del límite superior del mismo.