Raramente la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) se inmiscuye en decisiones internacionales, de hecho, en casos donde se ha criticado que sus políticas están afectando a otras economías su respuesta ha sido que su mandato es buscar la estabilidad de precios y el pleno empleo en EE.UU. únicamente.

Sin embargo, las minutas de la reunión realizada el 16 y 17 de diciembre, publicadas esta semana, muestran que a “varios miembros del comité les preocupan los riesgos que está generando la debilidad de ciertas áreas económicas”, no obstante “muchos” ven altas posibilidades de que las entidades monetarias de esos países tomen medidas.

En otras palabras, la presidenta de la FED, Janet Yellen, y compañía, están diciéndole a Mario Dragui, presidente del Banco Central Europeo (BCE): vemos positivo y necesario que actúe. Las minutas de esta reunión se dieron a conocer, precisamente, el día en que se anunció que la Zona Euro entró en deflación, es decir, que sus precios estaban cayendo con respecto al año anterior.

La pregunta es, ¿qué tanta presión tendrá este mensaje en el BCE durante la reunión del próximo 22 de enero?

Este viernes, Bloomberg, la plataforma de negociación, presenta una noticia con referencia de fuentes no identificadas, las cuales les informaron que esta semana se le presentó al comité, que tomará la decisión en enero, varios escenarios de compra de bonos de gobiernos, por un monto cercano a los 500 billones de euros (US$590 billones).

La expectativa de esta decisión es lo que ha hecho que el euro se cotice a niveles mínimos, no vistos en varios años, ni siquiera en la parte más crítica de la crisis del área económica. Un anuncio de este tipo ayudará a la liquidez de los mercados, lo que será positivo ante la nueva salida de Costa Rica a los mercados internacionales.