Este martes el precio del petróleo siguió deprimido; con el barril de referencia en Estados Unidos negociándose cerca de los US$45. Al ser esta la materia prima más negociada y con mayor impacto en precios y costos de producción, su efecto se ha percibido en la inflación de todas las economías del mundo.

Asimismo, se dieron a conocer datos de la inflación de Inglaterra, donde en términos interanuales pasó del 1% en noviembre al 0,5% en diciembre del año pasado.

En Costa Rica, la semana pasada se reveló una de las reducciones más grandes en los precios de la gasolina aprobadas por la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP), lo cual debería de llevar a la inflación local al rango meta.

A pesar de esta situación los mercados accionarios internacionales han tenido un comportamiento bastante volátil, ya que se les ha dificultado discernir si el comportamiento actual obedece a una buena o mala desinflación. La respuesta es que hay áreas donde esta coyuntura es bienvenida y otras donde no.

En la Eurozona, por ejemplo, existen fuerzas que llevaron la inflación a niveles bastante bajos en 2014. En esta área económica, así como en Japón, la baja en los precios obedece a una falta de demanda agregada, que ha sido exacerbada por la disminución en los precios de los combustibles.

Por otro lado, se encuentran las naciones que están experimentando una bienvenida reducción en los precios, como Estados Unidos, Asia y muchos países en desarrollo, incluyendo Costa Rica. En estos el consumo muestra señales de aceleración y, además, les permiten a los bancos centrales mantener políticas monetarias más estables o incluso expansivas, sin preocuparse por presiones en los precios.

Al darse este proceso deflacionario, los activos financieros se han visto influidos. En primer lugar, los rendimientos de los bonos de las economías avanzadas se encuentran en niveles bastantes bajos, ya que a medida en que se reducen las expectativas inflacionarias a futuro, los inversionistas demandan tasas menores.

De esta forma, el bono de referencia a 10 años de Estados Unidos se negocia por debajo del 2% y el de Alemania por debajo del 0,5%. De igual forma, el dólar estadounidense se ha fortalecido con respecto a otras monedas, a medida que el dinero se mueve hacia el lugar donde se está presentando el efecto desinflacionario más positivo.