Según datos del Banco Central de Costa Rica (BCCR), la actividad económica cumplió en setiembre 5 meses de desaceleración. A este mes el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) creció un 2,98%, en términos interanuales.

Dicho comportamiento, como lo ha señalado en varias ocasiones el BCCR, obedece a la salida de la planta de manufactura de Intel, así como a una desaceleración de la agricultura. A setiembre el sector manufacturero creció apenas un 1,36% y el sector agropecuario un 3,2%.

Si se excluyen las Zonas Francas del indicador, se aprecia cómo la economía, aunque avanza, presenta una desaceleración al crecer en setiembre un 3,3%; lo que contrasta con un promedio del 4,2% del primer semestre de este año. Estos datos respaldan los del PIB, que al segundo trimestre mostró un crecimiento del 3,78%, cifra inferior al 4% registrado en la primera parte del año.

A setiembre el sector que más contribuyó al crecimiento del país es el de servicios, consistente con el desempeño que presentan los servicios financieros medidos directa e indirectamente.

Por su parte, la construcción continua creciendo a una tasa del 2,7%, impulsada principalmente por la actividad privada, la cual ha compensado la desmejora de la inversión pública.

En los próximos meses se espera que se continúe viendo el efecto de la reducción en la producción de la industria electrónica, así como una baja en el consumo de los hogares, debido a incertidumbre sobre el tema fiscal y a condiciones crediticias un poco menos favorables.