Este viernes el Departamento del Trabajo de Estados Unidos dio a conocer los datos de creación de empleo del mes de octubre, estos mostraron una caída en la tasa de desempleo al 5,8%, nivel no visto desde julio del 2008, momento en que el país ya estaba en recesión pero aún no había caído el banco de inversión Lehman Brothers.

En octubre se generaron 209 mil puestos de trabajo, por lo que en todo el año se han creado unos 2,22 millones de empleos. Lo que viene a respaldar los datos de crecimiento económico, así como la más reciente decisión de la Reserva Federal de terminar con su programa de compra de bonos.

Sin embargo, este buen comportamiento no se ha reflejado en la popularidad de Barack Obama o su administración. De hecho, en las elecciones de este martes los demócratas, partido al que pertenece Obama, perdieron el control del Senado ante los republicanos, quienes además lograron una mayoría más sólida en la Cámara de Representantes; dejando a la administración en una posición bastante complicada.

Pero, ¿por qué es tan mala la popularidad de Obama si la economía crece y el desempleo cae? La respuesta es el crecimiento de los salarios. Los datos de octubre muestran un aumento mensual de apenas 0,1%, esto medido como salario por hora trabajada.

Los salarios no crecen porque aún existe una oferta importante de trabajadores y mientras existan más personas buscando trabajo que los empleos disponibles las empresas no tienen incentivos para mejorar los sueldos.

Esto tiene implicaciones para la política monetaria de la Reserva Federal, debido a que si no existen presiones inflacionarias en los salarios, la entidad se puede mantener tranquila sin apresurarse a subir las tasas de interés.