La economía costarricense enfrenta un golpe sensible de parte de la agencia calificadora de riesgo Moody’s, la cual este martes despoja al país del grado de inversión obtenido hace cuatro años y degrada el bono nacional desde Baa3 a Ba1, con perspectiva estable. ¿Cómo se traduce esta rebaja?

Aunque la noticia era esperada, lo que significa es que, al volver a la categoría “especulativa” o “basura”, los bonos de Costa Rica pierden atractivo y tendrán más volatilidad hacia adelante, pues ahora es un activo más especulativo que de inversión.

En los últimos dos días y con más intensidad esta mañana hemos visto a los precios de la deuda soberana caer ante ventas forzadas por parte de inversionistas que tienen como requisito invertir en bonos con calificación “Grado de Inversión” de al menos una calificadora.

Esto implica que el mercado ya había descontado la pérdida de Grado de Inversión desde el momento en que se hizo evidente que el país, en su dinámica, se hacía cada vez más riesgoso y que no existe voluntad política para reducir los gastos desfinanciados ni en este año ni en los anteriores.

¿En qué cambian las cosas?

Todo riesgo tiene su precio, en el tanto en que somos un emisor especulativo con tendencia al deterioro, en esa medida debemos ofrecer más intereses por los préstamos que nos puedan conceder. Esta premisa es válida para los bonos del Gobierno como para los consumidores.

De manera desagregada, perder el grado de inversión implica un costo de financiamiento más caro en el futuro, lo que compromete el ingreso del país, ya que la deuda que se genera hoy y hacia adelante será más costosa. Esto sacrifica recursos que pudieron ser usados en infraestructura o gasto productivo, pues ahora deberán ser destinados al pago de intereses, y de esa forma se empieza también a comprometer el crecimiento económico, la calidad de vida y la generación de empleo.

Por su parte, los bancos o cualquier emisor de deuda que quiera salir al mercado mañana deberá pagar más intereses por el dinero que recaude.

Para quienes ya tienen préstamos en dólares definidos no habrán repercusiones, pues para ventaja de la sociedad, las tasas de interés de referencia a las cuales están indexadas los préstamos en dólares no tienen relación con la calificación soberana, generalmente estas tasas de interés son la Libor y la Prime.

Pero para quienes van a pedir préstamos en el futuro, es posible que los bancos establezcan algunos puntos porcentuales adicionales, pues también para ellos va a ser más caro conseguir los fondos que han de prestar.

Así, los bonos actuales perdieron atractivo, lo que aumenta su rendimiento. Esto que hace que si Costa Rica quiere salir el próximo año deba pagar más intereses para obtener los $1,000 millones que busca, como ya le sucedió este año cuando colocó un bono a 30 años.