Esta mañana de jueves el Banco Central de Europa (BCE) dejó en 0.15%, un mínimo histórico, su principal tasa de re-financiamiento en Europa.

La decisión se basa en que el BCE percibe “una recuperación económica moderada y desigual” entre los miembros de la Unión Monetaria, y agrega que existen condiciones monetarias y crediticias todavía comprometidas y bajos niveles de inflación.

En julio el aumento mensual de los precios fue de 0.4%, el más bajo en casi 5 años, de acuerdo con información de Bloomberg.

Ante ese escenario, el presidente del BCE, Mario Dragui, le aseguró al mercado que mantendrá los actuales niveles de tasas bajas y alta liquidez, siempre que las perspectivas inflacionarias lo permitan. Tambien habló sobre la determinación del Comité de usar medidas “no convencionales”, de ser necesario, si los riesgos de un escenario prolongado de muy baja inflación llegasen a incrementarse.

El BCE reconoce que el crecimiento de 0.2% en el PIB, para el primer trimestre, fue moderado y que los indicadores más recientes apuntan a un avance moderado y desigual entre los miembros.

Sin embargo, el Banco considera que, con la ayuda de la actual política monetaria laxa y la mejora en las condiciones financieras (superada las crisis financieras de España, Grecia, Portugal e Irlanda), la demanda doméstica ha de mejorar.

El ente señala que las reformas hechas en las áreas fiscales y ganancias en el ingreso real disponible podrán colaborar con el crecimiento económico de la Zona.

Dentro de los puntos débiles, se anota el alto desempleo (que aunque ha bajado permanece cerca de sus puntos máximos post-recesión), amplia capacidad ociosa de producción y el bajo crecimiento del crédito.

Mario Dragui destacó que los riesgos que enfrenta la economía de la Zona Euro son a la baja; particularmente importantes son los riesgos geo-políticos y, en un menor grado, riesgos relacionados a las economías emergentes y los mercados financieros globales.

Eventos en estos campos pueden debilitar a la economía de la Zona Euro a través de sus efectos en el precio de la energía y la demanda por productos de esa región económica.

Dragui dijo que “no hay duda de que el riesgo geopolítico se ha incrementado en el mundo de hoy: tenemos la crisis Ucrania-Rusia, Irak, Gaza, Siria y Libia, y algunas de ellas, como la de Ucrania-Rusia, van a tener un mayor impacto en la Zona Euro que en cualquier otra parte del mundo”.

El jerarca agregó que los lazos, “a primera vista”, entre la Zona Euro y Rusia son de “limitada naturaleza”, aunque asegura que es difícil predecir los efectos de tal crisis en esta etapa.

El 10% de las exportaciones agrícolas del área se dirigen a Rusia, mientras que otros productos como queso, cerdo, vegetales, entre otras, ya habían sido sancionados por casos aislados de fallas salubres.

En relación al tema fiscal, el BCE señaló que la consolidación fiscal en diferentes países ha ayudado a reducir los desbalances presupuestarios y a incrementar la competitividad, y que las economías de los países que han realizado ajustes en plano fiscal están hoy mucho mejor que los que han pospuesto tales medidas.