La volatilidad del tipo de cambio (medida por su desviación estándar de 15 días en MONEX) está en el nivel más bajo del año y semejante a los niveles registrados en diciembre del 2013, cuando el tipo de cambio se cotizaba en el “piso” de las bandas cambiarias.

La volatilidad alcanzó su punto máximo de ₡13.07 el 10 de marzo, y a partir de ese punto ha descendido hasta el actual nivel de ₡0.57. El único retroceso observado fue durante los primeros días de julio, cuando hubo un repunte desde ₡1 colón hasta ₡4.85.

Justamente a partir de julio, y con el cambio en el trato de las compras del Sector Público No Bancario ya en vigencia, los ajustes diarios observados en el valor del dólar se han minimizado.

En cuanto al nuevo esquema, en los días previos al pago de la primera quincena de agosto se observó al Banco Central de Costa Rica (BCCR) acelerar sus compras en MONEX, reduciendo de esa forma el rezago entre las divisas que vende al Sector Público y las que compra en MONEX. Tal rezago actualmente es alrededor de los $20 millones.

Como lo había comunicado el Central, las compras o ventas que realizaría en MONEX iban a ser coordinadas con la “estacionalidad” observada en el mercado de ventanillas.

Efectivamente, en los días previos al pago de la primera quincena se observó en las ventanillas de los bancos un exceso de venta de dólares por un monto cercano a $35 millones.

Durante la mayor parte de este año, para efectos prácticos, se puede decir que el tipo de cambio se encuentra operando bajo un esquema de “Flotación Administrada”, en donde las bandas cambiarias, actualmente ubicadas en ₡500.00 y ₡844.00, son completamente irrelevantes en la toma de decisiones económicas y la formación de expectativas entre los agentes económicos, y el BCCR posee reglas de intervención para definir el rango de fluctuaciones del tipo de cambio.

Esperamos que en los próximos meses la dinámica actual se mantenga y que el Sector Público se muestre más superavitario en dólares, frente a un mayor uso de las divisas obtenidas por la última colocación externa de bonos de Costa Rica por $1,000 millones.