Hace un par de años las autoridades chinas anunciaron su intención de cambiar el foco de crecimiento de su economía, y transformarla de una que es altamente dependiente de exportaciones e inversión a una que dependa más del consumidor.

En esa línea, el país comenzó a desarrollar proyectos inmobiliarios para que la gente vida en las ciudades, así como proyectos comerciales donde puedan comenzar a comprar.

A finales del año anterior, al mejor estilo chino, se inauguró uno de los centros comerciales más grandes del mundo; este cuenta con 15.000 espacios de parqueo, una playa interna de 300 metros y está conectado a una nueva línea férrea.

Estos datos provenientes de China, siempre fueron un recordatorio de algo inevitable: China sobrepasaría a Estados Unidos como la principal economía del mundo en los próximos años. Sin embargo, proyecciones del Banco Mundial, dadas a conocer la semana pasada, fueron una sorpresa al mostrar que este hito ocurrirá antes de terminar este año.

Estados Unidos ocupa el primer lugar desde aproximadamente 1872, por lo que la importancia del evento es indiscutible.

Existen diferentes formas de comparar el tamaño de la economía de dos países. Las cifras que ponen a China a punto de tomar el primer lugar son las ajustadas por Paridad de Poder de Compra, esta es una medición de lo que el dinero puede comprar en cada economía.

Lo anterior no significa que Estados Unidos perderá su hegemonía en el futuro inmediato. Aún será, por algunos años, una potencia militar, tecnológica, financiera, educativa e incluso cultural.

Sin embargo, la importancia de China será cada vez mayor, no solo en temas económicos, sino geopolíticos. Su influencia en zonas como América Latina y África se ha incrementado en los últimos años; principalmente en países ricos en materias primas.

De esta forma, los mercados financieros se mantendrán más atentos al desarrollo de la economía china; ya que aún tiene varias tareas como: solucionar el endeudamiento de sus provincias, manejar una potencial burbuja inmobiliaria y continuar en el proceso de convertir como principal motor de crecimiento al consumidor.